El paisanaje | antonio núñez
El del manojo de rosas
H oy toca zarzuela de rosas y puños en las campas de Rodiezmo, airoso escenario donde antaño confraternizaban los mineros asturianos y leoneses alrededor de una fiambrera solidaria de tortilla, pan y vino. Ahora las minas están fiambres y las pocas cuencas que sobreviven lo hacen a base de prejubiletas. Merece la pena, no obstante, el espectáculo de cada año, aunque no verá usted este domingo mineros con gorra de visera, alpargatas, cascos a lamparilla de vela y la jaula del jilguero que, cuando deja de cantar, anuncia la muerte por gas grisú (metano, según el capataz, al que desde un par de décadas titulan perito industrial), o para los sindicatos el «périto», que acentúa en la «e» la lucha de clases sin vuelta de hoja.
Los que esta mañana almorzarán en Rodiezmo no son los viejos y aguerridos mineros de tiempos pasados, que pasaron entre León y Asturias las de Caín, además de los de Villamanín, cuando el extremeño capitán Lozano reprimió su revolución en nombre de la República. Cómo pasa el tiempo. En su lugar podrá verse de jilguero de la abundancia al nieto presidente José Luis Rodríguez Zapatero en un coro de sindicalistas liberados, compañeros de partido y cargos públicos a dedo, o sea capataces de la Administración del Estado y casi ninguno perito en nada. Eso sí, por aquello de la tradición, todos llevarán un rojo pañuelo al cuello para tapar la camiseta del cocodrilo Lacoste . Ojalá nieve.
Como estamos a primeros de septiembre es probable que no, pero casi seguro que cae en Rodiezmo un maná de subvenciones, promesas y cantos de mirlo blanco de parte del que más trina en La Moncloa, cuyo entrecejo es un saco sin fondo. A saber lo que depara este fin de semana: ¿bajadas de impuestos de segunda mano?, ¿amnistía de multas de tráfico o rebajas estilo Carrefour tres por dos?, ¿térmicas que quemen carbón sin anhídrido carbónico como la cerveza 0,0? ¿Paradores de turismo rural donde se perdieron hasta los antiguos romanos y Cristo dio las tres voces? ¿Trenes AVE a trescientos y pico por hora entre Busdongo, Villamanín, Rodiezmo, el Rubio, las Coladillas, Gete y Getino? Cualquier cosa puede esperarse, porque no save usted con quién se juega los cuartos.
Hablando de pasta gansa, con cuatro millones largos de parados en el país, más bien tiesos, y un déficit que el ha multiplicado por cinco -”casi diez billones de las antiguas y entrañables pesetinas, se dice pronto-” es difícil que les cuadren las cuentas a nadie: a los ricos si, como dice Pepiño Blanco, les van a subir los impuestos y a los pobres, porque les quedan 420 euros para pan.
Vamos a ver si dejándonos de pamplinas y demagogias baratas que ofenden a la inteligencia nos entendemos. Los mineros más viejos se acordarán de que cuando había picadores en la mina y no panzers -”el abuelo picador del marido de Ana Belén, sin ír más lejos-” también se trabajaba el carbón de interior con mulas. Se dice que eran muy espabiladas, las mejores las de Cistierna, donde Felipe González mandó cerrar Hulleras de Sabero, y que había que tener cuidado con ellas porque al paso de la vagoneta te olían el bocadillo. Lástima que se hayan extinguido y no poder llevar una recua de ellas a Rodiezmo. La oscuridad de las galerías las volvía irremediablemente ciegas, pero no tanto como para no olerse la tostada de Rodríguez Zapatero en Rodiezmo.
Los principales empresarios mineros de la provincia, señores Victorino y Viloria, diden que, como las térmicas ya no compran carbón, van a chapar y mendar al paro a los últimos mineros leoneses, que ya son sólo cuatro mil, galería arriba o abajo, apenas la cuarta parte de tiempo atrás. Razón no les falta, porque tienen sin quemar cinco millones de toneladas de carbón, equivalentes a la producción provincial de un año, que viene a ser al grisú como la burbuja inmobiliaria.
Es como si los viera ya pasando el cepillo en la misa de Rodiezmo que oficia el presidente Zapatero este domingo.
Hostias aparte.