Ibarra aboga porque la Sanidad pública «sea sólo para los españoles»
La ministra Jiménez responde al ex presidente extremeño que no debe cuestionar el sistema porque se atienda a extranjeros, ya que además la mayoría cotizan
Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura, advirtió ayer sobre el «turismo sanitario» que protagonizan personas que se desplazan a España desde otros países para operarse en la sanidad pública española. Por esa razón, el ex mandatario socialista estimó que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, «tendría que hacer una sanidad para españoles y sólo para españoles». Subrayó Rodríguez Ibarra que uno de los problemas a los que se enfrenta el sistema sanitario español es que es tan universal que «comienza a haber un turismo sanitario de muchísima gente y muchísimos países, tanto europeos como latinoamericanos, que vienen a España con un billete de avión de 300 euros y se operan de la cadera, que cuesta un poquito más», censuró. Frente a aquellos «que piensan que estamos mal», enfatizó Ibarra, hay que reseñar que «en sanidad nosotros estamos tan bien que necesitaríamos hacer algunas restricciones en el gasto». «Precisamente –agregó— para satisfacer la demanda de la derecha «, toda vez que defiende políticas de ahorro. Se mostró de acuerdo el ex presidente extremeño en que hay que llevar a cabo una política de ahorro. Ibarra estableció una diferencia entre Obama y Zapatero. El primero, dijo, intenta poner en marcha «una sanidad universal en Estados Unidos», mientras que el jefe del Ejecutivo español «debería intentar hacer una sanidad sólo para los españoles». Sanidad de calidad. La ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, aseguró ayer que se siente «muy orgullosa» del sistema nacional de salud, y ha dejado claro que «nunca lo pondría en cuestión por el hecho de que tuviera que atender a personas de otros países». «Nadie puede pensar que ningún ciudadano de un país venga a pasar diez días, se presente en un hospital, y pida que le operen de cadera», ya que «eso no es posible desde el punto de vista clínico ni sociológico». La ministra apuntó que se siente parte de un país con un 15% de población extranjera, de los cuales, «la inmensa mayoría trabaja y tiene el derecho a recibir una prestación sanitaria».