Cornada de lobo | pedro trapiello
Devuélvelo
Olvidas que ese patrimonio que luces o desguazas «no es tuyo, ni es la herencia de tus abuelos, sino un préstamo de tus nietos»... y olvidas también que los préstamos han de devolverse íntegramente, cuando no recrecidos y con intereses. Tendrás que hacerlo así o pasarás a la historia como un perfecto sinvergüenza, un ladrón de siete capas y un atracador de tu propia caja de caudales. Si estás en este caso, no intentes consolarte pensando en la gente importante o campanuda que te acompaña en ese destino de la historia del expolio y del despilfarro. Fueron también unos sinvergüenzas.
Desguazas muy alegremente los enlaces con el pasado y con la naturaleza. Haces filetes el patrimonio. Compras máscaras para camuflar el crimen y usas gafas negras como antifaz para andar por el presente. Lo más probable es que, ciego de codicia liquidadora, malvendas tu futuro.
Presentándose el otro día la última revista de la asociación «Pro monumenta», su presidente Marcelino Fernández planteó la necesidad de realizar un nuevo y completo catálogo monumental de León, pues el único hasta ahora publicado, el de Gómez Moreno, anda necesitado de muda y cumple un siglo con la artrosis y reumas del papel mojado. Se le contestó desde cierta oficialidad que hay ahora más catalogación que nunca, que todo lo que haya de valor patrimonial se encuentra ya en índices, estudios, averiguaciones y demás. Habrá que darlo por cierto, aunque se debería más a lo que se haya hecho desde la universidad leonesa que desde la inversión pública, tacaña y miope en estas necesidades.
Habrá mucho catalogado y se encontrará en alguna parte, seguramente, pero ni es información sistematizada, ni se dilvulga, ni se pone en valor. Duerme la paz del legajo o ronca en el secreto de estanterías, cuando no bajo los criterios particulares de técnicos y funcionarios que administran estos saberes o inventarios con un sentido patrimonial y acceden a que otros se beneficien del dato sólo a título de favor. En fin, que habrá luz catalogal y mucha candela, pero la tienen bajo ese celemín que usan como casco tantos políticos gañanes.