«Yo llegué a pensar que era algo preparado»: Lomana se suma al debate de Emma García y Gloria Camila en pleno revuelo
Carmen Lomana opina en Kiss FM del encontronazo en 'Fiesta', y desliza que el estallido de Emma García pudo tener algo de guion
Carmen Lomana, impecable en negro y con broche joya, en un evento de Rowenta
El «estallido» de Emma García en 'Fiesta' ha dejado una escena difícil de olvidar: un choque frontal con Gloria Camila, un cruce de reproches en directo y una frase («esto me importa una mierda») que, por inesperada, se convirtió en material perfecto para el debate. Pero si había alguien capaz de ponerle un giro extra a la conversación era Carmen Lomana, invitada al espacio radiofónico de Kiss FM como jueza en su ya clásico 'Tribunal'. Y lo hizo con una sospecha que, dicha en voz alta, cambia el enfoque: «yo llegué a pensar que a lo mejor era algo preparado».
Carmen Lomana se coloca en un lugar de autoridad, casi de insider, y deja claro por qué: «Yo he trabajado en 'Fiesta' y nunca, nunca había visto a Emma así, nunca». Para Lomana, Emma García es, por carácter y trayectoria, alguien que suele «contemporizar», «apoyar todo» y mantener una educación impecable incluso cuando el plató se complica.
Según ella, Emma, la de siempre, no encaja con ese tono. «Emma es súper tranquila, es muy de no… y de repente se puso tremenda», remata. «Yo llegué a pensar que a lo mejor era algo preparado», confiesa. No lo afirma como verdad absoluta, pero sí como una posibilidad lo bastante plausible.
Carmen Lomana y Emma García: el «esto es una mierda» que no le pega
Hay un detalle que Lomana subraya como prueba emocional del momento: la frase. «Luego cuando dijo "esto es una mierda"… es que no le va nada». No es tanto lo que dijo, sino el hecho de que sea Emma García quien lo diga. En la lógica de Carmen, esa expresión no forma parte del personaje público de Emma, así que solo caben dos explicaciones: o hay una trastienda que el espectador no conoce, o hay un elemento televisivo pactado para crear clímax.
En cualquier caso, Lomana considera que el enfado fue un quiebre de estilo. «Creo que no debería haberse puesto así», añade, dejando caer que, incluso si hubo motivos, la forma le pareció excesiva.
Carmen Lomana y Emma García: su defensa de Gloria Camila y el matiz incómodo
Lo interesante es que Lomana no carga sin más contra Gloria Camila. Al contrario: se nota afecto personal. «Yo es una persona a la que quiero muchísimo», dice sobre ella, y sostiene una lectura benevolente: «Creo que no se enfadó en ningún momento, sino que dijo que no le apetecía hablar de ese tema».
También introduce un matiz muy humano que suaviza el juicio: «No todos los días uno está igual». Con esa frase, Lomana pone sobre la mesa algo que muchos espectadores olvidan: que incluso quienes viven de la exposición pueden tener un día malo, o simplemente no querer entrar a un asunto.
Pero esa prudencia no le impide señalar la contradicción que alimenta el conflicto: Gloria Camila ha hablado otras veces de su vida y, por tanto, el plató asume que puede preguntarle. Lomana lo verbaliza sin atacarla: «Gloria ha hablado de todos sus novios, de todas sus parejas», así que quizá esta vez «la pilló… revirada».
Como «jueza», Carmen termina empujada a mojarse. Y lo hace a su manera: con humor, afecto y una condena suave para no herir a nadie. Confiesa que el conflicto la incomoda porque «os quiero mucho a las dos», pero al final sentencia que Gloria es «culpable» solo por una cosa: «por hacerla enfadar». Y remata con la frase que funciona como golpe final: «habla de tu novio».