Pérez-Reverte dicta sentencia sobre la 'Odisea' de Nolan: una gran película con un protagonista equivocado
El académico elogia la superproducción del director británico, pero carga contra Matt Damon por no encarnar la esencia del "héroe mediterráneo" homérico
El escritor Arturo Pérez-Reverte.
Arturo Pérez-Reverte, conocido tanto por su prolífica carrera literaria como por sus comentarios afilados y sin filtros en redes sociales, ha vuelto a ponerse la toga de crítico cinematográfico. Esta vez, el objeto de su análisis ha sido la esperada La Odisea, la nueva superproducción de Christopher Nolan que busca llevar el clásico de Homero a la era del blockbuster moderno.
Tras acudir a las salas, el escritor no ha dudado en compartir su veredicto. Aunque reconoce los méritos técnicos y narrativos de la cinta —llegando a calificarla como una "gran película" a pesar de las habituales "licencias nolanescas"—, el autor de El capitán Alatriste ha encontrado un punto de fricción insalvable: la elección de Matt Damon para dar vida a Odiseo.
Para el académico, el problema de la cinta reside en la falta de credibilidad de su protagonista. Según Reverte, Damon no logra capturar la complejidad del personaje clásico. "Carece de astucia, grandeza, épica y de esos verdaderos remordimientos" que definen al legendario viajero de Ítaca, ha sentenciado el escritor en su perfil de X.
Ante la insistencia de sus seguidores sobre qué tipo de actor habría encajado mejor en el papel, Reverte ha dibujado un perfil muy alejado de la imagen estándar de Hollywood. Lejos de buscar una estrella de perfil pulido, el escritor ha reivindicado la necesidad de un actor con "cara de pirata mediterráneo cabroncete: duro, cruel y listo". Para el cartagenero, Odiseo es, ante todo, un superviviente astuto, una cualidad que siente ausente en la interpretación del actor estadounidense.
Más allá del reparto, la conversación con sus seguidores derivó hacia las habituales imprecisiones históricas que suelen acompañar a las superproducciones de Hollywood. Reverte, siempre atento al detalle, no dejó pasar la oportunidad de añadir una nota de humor sobre las licencias de guion, señalando irónicamente situaciones tan improbables como "nadar con la armadura puesta".
Con esta valoración, Pérez-Reverte se suma al intenso debate que rodea a la cinta de Nolan, una obra que, a pesar de sus éxitos en taquilla, sigue generando fricción entre los puristas de la literatura clásica y los defensores del espectáculo cinematográfico contemporáneo.