La sencilla regla de tres letras de Karlos Arguiñano para volver al peso ideal tras el verano
El popular chef desvela el consejo médico que lleva aplicando décadas para evitar ganar kilos de más sin necesidad de recurrir a dietas extremas ni privaciones drásticas
Karlos Arguiñano posa sonriente con su gesto característico de aprobación, símbolo de su estilo cercano y su célebre «rico, rico y con fundamento»
Con la vuelta a la rutina de septiembre a la vuelta de la esquina, son muchas las personas que se plantean deshacerse de los excesos cometidos durante las vacaciones. En este contexto, Karlos Arguiñano ha vuelto a poner sobre la mesa una fórmula infalible que aprendió de un médico hace años: la regla de las tres letras, "CLM".
Lejos de tratarse de un régimen restrictivo o de complicadas tablas de calorías, el principio que defiende el cocinero vasco es directo y fácil de recordar: "Comer La Mitad". Según explica el propio Arguiñano, la clave no está en dejar de probar alimentos ni en eliminar grupos nutricionales de la dieta, sino en gestionar las cantidades.
La propuesta es tan lógica como efectiva: si habitualmente ingerimos una ración determinada, basta con reducirla a la mitad. "Si te tomas tres filetes, tómate uno y medio; si te sirves un plato lleno de lentejas, pon solo la mitad", sugiere el chef. Esta estrategia permite seguir disfrutando de la gastronomía variada pero controlando el volumen total de ingesta, una forma mucho más sostenible y menos frustrante de recuperar el control alimentario.
Sin embargo, Arguiñano advierte de que el control de las porciones debe ir acompañado de hábitos saludables. El cocinero insiste en la importancia de limitar el azúcar añadido, moderar los excesos de fin de semana y evitar los alimentos ultraprocesados. Además, enfatiza que la alimentación no funciona por sí sola: la actividad física es innegociable.
El chef confiesa que, para mantenerse en forma a sus años, una de sus costumbres diarias es caminar durante más de dos horas. Es un ejercicio sencillo, accesible y altamente efectivo que, sumado a una dieta basada en productos frescos y de temporada, conforma el equilibrio perfecto para mantener el peso sin obsesionarse con métodos milagrosos.
En definitiva, la receta de Arguiñano para el bienestar no contiene ingredientes secretos, sino sentido común: reducir cantidades, priorizar lo natural y mantenerse activo. Una filosofía de vida que ha compartido durante décadas y que sigue siendo una de las pautas más sensatas para afrontar el regreso a la rutina tras el verano.