Nueva rebelión de dueños de perros contra el Ayuntamiento de León
Pasear con sus perros se ha convertido en una pesadilla. Los usuarios de la ZEC de El Fresnedal, en la zona de la Universidad, piden al Ayuntamiento de León que tome medidas contra quienes envenenan perros en ese parque. Quieren que el Ayuntamiento instale cámaras de seguridad, como hace en otras zonas de la ciudad. Han recogido 1.780 firmas
La zona de esparcimiento canino ZEC del parque de El Fresnedal donde aparecen salchichas con clavos.
Nueva recogida de firmas para que el Ayuntamiento de León proteja a los perros de la ciudad. Los usuarios de la ZEC del parque El Fresnedal, en la zona de la Universidad de León, junto al Mercadona, han recogido mil firmas en papel y 780 a través de la plataforma change.org. Exigen al Ayuntamiento que tome medidas para garantizar la vida de los perros que acuden a esa zona de esparcimiento canino en donde periódicamente se encuentran con salchichas rellenas de clavos y en donde han muerto envenenados algunos perros.
Quieren que el Ayuntamiento de León instale cámaras de vigilancia, como hace en otras zonas de la ciudad, conectadas al cuartel de la Policía Local como sucede por ejemplo con las que controlan el tráfico en la ciudad.
«Somos un grupo de dueños de perros que desde hace aproximadamente un año nos venimos encontrado de forma recurrente con salchichas con alfileres en su interior por la zona de la Asunción y aledaños, en concreto el parque del Fresnedal, todo el paseo de Feve y desde ahí hasta el apeadero de Feve», explican.
«Cada vez que ha sucedido, se ha dado aviso a través de redes sociales y se ha puesto en conocimiento de la policía, el problema es que no se ha hecho absolutamente nada por solucionar este asunto», denuncia Eduardo Macías en nombre del colectivo de afectados.
«Los que paseamos con nuestros peludos por esta zona estamos paranoicos, llevamos a los perros atados incluso en zonas de esparcimiento para ellos porque tenemos un miedo terrible a que coman uno de estos 'regalitos envenenados' que algún desalmado va dejando tirado con toda la intención de hacer daño. Nuestros paseos se han convertido en una pesadilla tanto para nosotros como para nuestros perros, que no pueden correr, jugar y disfrutar en libertad en zonas destinadas precisamente para eso», explica Macías.
«Lo único que queremos es poder salir a pasear con tranquilidad y disfrutar de nuestros animales y a día de hoy eso es inviable por la situación que estamos viviendo, ellos son familia y sólo queremos su bienestar. Lo que está aquí en juego es la salud la integridad e incluso la vida de nuestros animales, ya se han producido hechos realmente dramáticos, personas que han tenido que llevar de urgencias a sus perros a la clínica veterinaria más cercana con síntomas de ahogamiento, perforaciones de estómago y algunas otras patologías, todas ellas situaciones graves que precisan de cirugía en algunos casos y que pueden terminar, y de hecho han terminado ya en algún caso, en la muerte del animal», dice este grupo de dueños de perros.
¿La solución de la policía?: patrullas ciudadanas
«La única solución que nos ha ofrecido la policía cuando ha acudido a nuestras llamadas es que seamos nosotros mismos quienes hagamos patrullas hasta dar con quien está sembrando la zona. Creemos que se trata de unos hechos lo suficientemente graves como para que la policía tome cartas en el asunto, estamos hablando de delitos contra la salud pública y si bien no descartamos hacer alguna labor de vigilancia, no nos parece lógico que esta sea la única solución que se nos ofrece, ya que nosotros no tenemos ninguna autoridad ni experiencia a la hora de localizar y mucho menos de detener delincuentes, ya que así es como calificamos a la persona que está cometiendo estos actos», denuncian.
Los dueños de los perros que usan esa ZEC exigen «la instalación de cámaras de seguridad y vigilancia y más presencia policial», así com o la instalación de carteles y bandos en los que se advierta que se comete un delito que está penado con cárcel.
Salchicha con clavos dentro en El Fresnedal.
Segunda recogidas de firmas en la ciudad
Es la segunda «rebelión» contra el Ayuntamiento en los últimos meses. La decisión del alcalde de León, el socialista José Antonio Diez, de poner horario de oficina en la Zona de Esparcimiento Canino del Buen Suceso, en el barrio de la Palomera, la única ZEC cerrada de toda la ciudad que reúne condiciones suficientes para garantizar la seguridad de los perros, provocó una protesta de los dueños de los perros que usan ese terreno de esparcimiento canino. La medida de cerrar a las 9 de la noche y abrir a las 8 de la mañana, impidiendo así el esparcimiento de los perros cuyos dueños tienen otros horarios de trabajo, indignó a los usuarios del pipicán, que recogieron 1.402 firmas exigiendo una rectificación al alcalde, que había anunciado su intención de cerrar esa ZEC sucumbiendo a la presión de algunos vecinos, que habían reunido 101 firmas en contra del pipicán frente a las 1.402 recogidas por los dueños de los perros a favor se su permanencia. MasQPerros inició también una recogida de firmas en change.org que logró el apoyo de otras 900 personas.
Estas reivindicaciones cuentan con el respaldo de MasQPerros-Los Otros vecinos, una plataforma que lucha por la convivencia entre los ciudadanos que tienen perros y los que no. Piden que se amplíen y mejoren las zonas de esparcimiento canino, que, salvo excepciones como la habilitada en La Palomera, «carecen de la más mínima dotación municipal», denuncian. Vallado, iluminación y equipamiento con mobiliario urbano para las personas y los perros son los requisitos que han planteado al Ayuntamiento de León en una reunión que mantuvieron hace un mes.
Miguel Gutiérrez, la cara más visible de Mas QPerros, recuerda que en León hay 14.000 perros censados por lo que al menos 40.000 vecinos están afectados por las necesidades que la ciudad debe cuidar. «Nadie cuestiona que haya espacios infantiles y de otra índole, y tampoco se debe cuestionar que haya espacios para los vecinos con perros». Piden espacios «seguros y de calidad».
Ahora, son los dueños de perros que utilizan la ZEC del parque El Fresnedal los que exigen medidas al Ayuntamiento.