Una aguja para cada dosis de insulina
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Una persona usa un medidor de glucosa en una de las campañas de la Asociación de Diabéticos de León.
Las diferencias territoriales en la dispensación de agujas para equilibrar la glucosa en personas con diabetes es uno de los factores analizados por la Federacíon Española de Diabetes y el Consejo General de Enfermería para sustentar el informe en el que denuncian «desigualdades» en las diferentes comunidades autónomas en la asistencia a pacientes con diabetes.
De este informe se desprende que sólo las comunidades de Canarias, Murcia y Valencia entregan las agujas necesarias para cubrir los dos pinchazos que diariamente tienen que realizarse, por regla general, las personas con diabetes insulinodependiente.
En el área de salud de León con unas 2.500 personas que que precisan pincharse insulina a diario, según datos de la Gerencia de Atención Primaria, se dispensaron el año pasado un total de 1.100.000 agujas, lo que significa que no se alcanza el nivel asistencial idóneo ya que para dos agujas diarias esta población hubiera precisado 1.800.000 agujas.
La presidenta de la Asociación de Diabéticos de León (Adile) subraya que «están dando menos agujas de las necesarias» si bien «tan sólo hemos recibido una queja en la asociación por este motivo y se solucionó con el centro de salud».
Sospecha que, en muchos casos, los pacientes o sus familiares no reclaman las agujas necesarias o se pinchan con la misma aguja más de una vez sin plantearse que esta conducta merma su calidad asistencial. «Desde Adile recomendamos que se utilice una aguja por pinchazo», recalca Arancha Paniagua.
De hecho, recuerda, las agujas «vienen lubricadas para un solo uso» y con más de un pinchazo «las agujas se estropean», añade. «Las puntas de las agujas se vuelven frágiles y pueden romperse dentro de la piel, no penetran tan fácilmente como una nueva y causan dolor, sangrado y hematoma; dificultan la administración de la dosis adecuada y provocan la aparición de lipodristrofias en el sitio de inyección», señala el informe elaborado por la Fade y el Consejo General de Enfermería.
Por término medio, las personas precisan pincharse dos veces al día para mantener sus niveles de glucosa. Pero en el caso de la diabetes tipo 1 y de la infancia hay personas que precisan hasta cinco o seis dosis de insulina al día.
Desde Adile se reclama «educación sanitaria» para la población diabética y sus familiares a fin de que «todas las personas usemos el material correctamente».
La sanidad pública, a través de la red de centros de salud de Sacyl, dispensa gratuitamente las agujas, al igual que las tiras para la medición de la glucosa pero no las lancetas para el lápiz punzor del glucómetro. Castilla y León figura entre las comunidades que menos cobertura ofrece a la población diabética en la dispensación de lancetas, con un 17,6% de cobertura de las necesidades estimadas en el informe.
En cuanto a dispensación de tiras reactivas el informe coloca a la Comunidad entre las que más cobertura ofrece, al alcanzar al 66% de la población.