Un futuro esperanzador en el diagnóstico, terapia y análisis de los tumores de hígado

Raquel Ordóñez, Elba Mauriz, Javier González, Camino García, Sara Carbajo y José Luis Mauriz, en uno de los labotarios del Instituto de Biomedicina.
El método analítico desarrollado se ajusta a los criterios de selectividad, sensibilidad, estabilidad, reversibilidad, bajo tiempo de respuesta y facilidad de uso, por lo que puede ser considerado como una técnica válida y fiable para el análisis y detección de moléculas biológicas de interés en el diagnóstico clínico.
Las futuras aplicaciones de este dispositivo permitirán desarrollar acciones en el diagnóstico, para la identificación entre células tumorales y no tumorales; terapéutico, con la identificación de agentes antiangiogénicos (es decir, para evitar que el tumor se extienda y contamine a otros órganos, lo que se llama metástasis), y en el campo analítico, que permitirá la caracterización de la unión entre factores de crecimiento y sus receptores de membrana, así como la detección de la presencia de células tumorales en muestras reales de pacientes.
La mayor parte de los biosensores desarrollados se han aplicado para el diagnístico clínico. El avance de la biotecnología ha permitido extender su utilización a otros sectores com el farmacéutico, el agroalimentario, el químico o el mediambiental, ya que es posible obtener receptores biológicos para un elevado número de sustancias como fármacos, marcadores tumorales, toxinas, agentes patógenos, alergenos, hormonas, pesticidas o disruptores endoncrinos. El sistema proporciona ventajas no sólo sobre los métodos convencionales de análisis sino de otros biosensores tanto en rapidez como en marcaje.