más riesgo
Enfermedad cardiovascular crónica. Insuficiencia cardiaca congestiva y cardiomiopatías.
Enfermerdad pulmonar crónica, epoc, enfisema y asma a partir de 19 años.
Diabetes mellitus.
Alcoholismo, enfermedad hepática crónica, cirrosis.
Insuficiencia renal crónica o síndrome nefrótico, pacientes en hemodiálisis.
Enfermedades con pérdida líquido cefalorraquídeo.
Asplenia anatómica o funcional, la drepanocitosis y la esplenectomía.
Neoplasias hematológicas o generalizadas.
Inmunodeficiencias congénitas o adquiridas y síndrome de Down.
Infectados por VIH.
Tratamiento inmunosupresor, incluido corticoesteroides sistémicos.
Transplantados de órgano sólido o médula ósea.
Implantes cocleares.