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miguel ángel cueto psicólogo y director de ceptecO
León

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La mayoría de las personas deseamos convivir en pareja y disfrutar de muchos momentos de felicidad durante la relación. Las parejas saludables suelen sentirse habitualmente bien con la persona con la que conviven fruto del conocimiento y respeto que mutuamente se ofrecen. Las que se encuentren mal, con emociones de enfado, tristeza o miedo es más probable que se sientan abrumados, síntoma de que algo va mal.

Observamos que tanto las parejas que funcionan saludablemente como las que presentan graves problemas en la relación tienen los mismos problemas. La diferencia entre ambas estaría en la forma en que suelen resolver u obviar sus conflictos, manejan la comunicación entre ellos, en la expresión de sus sentimientos, por las formas de controlar los diferentes ambientes y las percepciones que cada uno tiene del otro que condicionan su comportamiento.

Las parejas felices

Las parejas que funcionan bien suelen respetarse y conocerse. Conocen sus gustos, sus miedos, conflictos, crisis y superaciones. Son buenos amigos y realizan conductas afectuosas hacia el otro. Disfrutan de las relaciones sexuales que permiten desarrollar relaciones placenteras que refuerzan la relación.

Tienden a pedirse perdón con el fin de romper la incomodidad, evitando el silencio mutuo (estar de morros). Cuando algún comportamiento del otro les molesta suelen quejarse de la conducta y no de la persona. Evitan las conductas agresivas de carácter físico, psicológico o sexual.

Se basan en una profunda amistad sintiéndose bien al lado del otro. Preserva el sentimiento positivo del otr?o y hace que ambos miren al pasado con afecto recordando más los aspectos positivos que los negativos. Suelen aceptar la influencia del otro llegando a acuerdos escuchando la opinión ajena. Tienden a responder de forma comprensiva ante los errores sin achacarlos a la malicia sino, más bien al descuido, desidia, olvido o impericia.

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En muchas ocasiones usamos escenas de películas como estrategia de aprendizaje observacional para ayudar a las parejas a aprender modelos de conducta saludables.