?OPINIÓN
Unidos tenemos voz
Lo primero que me sale es decir que son malos tiempos para nuestra profesión, con todos los conflictos que se nos plantean últimamente. Nos han suspendido un examen a 10 días de su celebración, se nos coarta la libertad para hacer uso de medicamentos y productos sanitarios que veníamos usando con autonomía e independencia, recuperamos con dificultad y a cuentagotas, lo que otros trabajadores de la Administración han conseguido sin demoras ni pactos raquíticos, y aun así, quiero pensar que todos esos reveses son una oportunidad. Una oportunidad para estar unidos y plantar cara a los agravios, una oportunidad para defender lo que es nuestro, nuestra dignidad.
Se está poniendo a prueba nuestra capacidad y nuestra paciencia, pero también nuestra generosidad, porque no debemos perder de vista que nuestro colectivo es numeroso y diverso, y aunque dentro de ámbitos minoritarios, las enfermeras del Imserso, de prisiones, de educación, de Chemcyl o de Servicios Sociales, con el mismo título, y compitiendo con igualdad, mérito y capacidad por una plaza, se encuentran con el desamparo de los que NO les representan, trabajando sin tener reconocidos derechos básicos como la ponderación por el trabajo nocturno debiendo ejercer funciones pre-constitucionales. Lo que es una enfermera, lo debe tener claro todo el mundo, empezando por nosotros mismos. Somos los mejores expedientes académicos, somos grado, máster, doctores, especialistas, y listos. Actualizamos conocimientos constantemente, lideramos jornadas, congresos, proyectos de investigación. Las enfermeras vivimos en esa paradoja soportando las peores condiciones laborales en el albor de la enfermería mejor formada de nuestra historia. Por todo, es importante extender este mensaje de unidad, basado en hechos y no palabras al respecto de la necesidad de unión de toda la profesión. El próximo día 3 de marzo se celebrarán las elecciones sindicales en nuestra comunidad, y no ocultamos nuestro llamamiento a todas las enfermeras de León para que se pronuncien en las urnas, que la voz de las enfermeras se haga oír y de una vez, resuene con la fuerza de todos los profesionales de enfermería.