SALUD
El recargo de la desnutrición
El equipo Nutrición del Hospital de León reclama medidas para detectar precozmente la desnutrición en los pacientes ingresados, que tienen un sobrecoste medio de hospitalización de 767 euros, un 35% más.
Equipo de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital de León.
CARMEN TAPIA | LEÓN
Los pacientes hospitalizados que desarrollan desnutrición cuestan al sistema sanitario 765 euros de media por el tiempo de ingreso, un 35% más que el resto de los pacientes. El 26,9% de los enfermos tienen riesgo de desnutrición en el momento del ingreso y un 18% de los que fueron hospitalizados con buen estado de alimentación desarrollaron desnutrición durante su estancia hospitalaria. Los resultados corresponden al estudio piloto Detección precoz de la desnutrición relacionada con la enfermedad, realizado en el Complejo Asistencial Universitario de León y en el Hospital Clínico Universitario de Valladolid. El estudio se ha llevado a cabo por la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética de la sección de Endocrinología y Nutrición, con María Ballesteros al frente, y Daniel de Luis, jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Valladolid. La investigación deja en evidencia el sobrecoste de la desnutrición hospitalaria que en 2014 implica un exceso de gasto de 646.419 euros anuales en el servicio de Medicina Interna.
Los pacientes con desnutrición grave al ingreso presentan una estancia hospitalaria media significativamente mayor en comparación con aquellos que no estaban desnutridos (20 días frente a 9 días). «Un 18% de los pacientes que presentaron buena situación nutricional inicial empeoraron durante el ingreso hospitalario y tuvieron 2,5 días más de estancia hospitalaria y una tendencia a mayor mortalidad y número de ingresos», explica María Ballesteros, la responsable de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital de León. Al 76% de los pacientes se les pautó la modificación de la dieta, al 20% se les completó la alimentación con suplementos nutricionales y un 4% necesitó nutrición artificial.
El equipo estudió durante tres meses—desde el 1 de febrero al 30 de abril de 2015— a 330 pacientes, fundamentalmente con enfermedades respiratorias (26%), cardiovasculares (15%), digestivas (14%) y tumorales( 4%). «Considerando la alta prevalencia detectada y la importancia de sus repercusiones, tanto clínicas como económicas, creemos que la detección precoz de la desnutrición debería implantarse en todos los hospitales al ingreso del paciente y periódicamente».
La detección de la desnutrición se realizó a todos los pacientes en el momento del ingreso por el personal de enfermería de la planta de hospitalización, y aquellos pacientes con riesgo nutricional fueron valorados por la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética, que pautó el tratamiento necesario.
El estudio forma parte del proyecto másnutridos, que nace en 2013 del trabajo de la Sociedad Española de Nutrición Parenteral y Enteral (Senpe) y la Fundación Abbott. Su objetivo es que se incluya la lucha contra la desnutrición en todas las áreas y estrategias nacionales y regionales en las que se aborde la mejora de la calidad del Sistema Nacional de Salud. «Pretende conseguir iniciativas regionales que incluyan actuaciones contra la desnutrición y contempla el cribado de la desnutrición relacionada con la enfermedad», explica Ballesteros. Para luchas contra la desnutrición hospitalaria se creó un grupo de trabajo interterritorial en 2013. Los máximos exponentes de ese grupo en Castilla y León son María Ballesteros, especialista del Hospital de León y Daniel de Luis, del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
El proyecto dio un paso más en 2015 con la constitución de la ‘Alianza másnutridos’, con representación de todos los organismos y sociedades implicadas en el cuidado de los pacientes y cuyo objetivo es impulsar medidas de lucha contra la desnutrición relacionada con la enfermedad en el Sistema Nacional de Salud.
Las dietas del Hospital de León se adaptan a las necesidades de los pacientes. DL
El equipo de nutrición de Castilla y León, con la aprobación de la Dirección General de Asistencia Sanitaria de Sacyl, inició el estudio piloto Detección precoz de la desnutrición relacionada con la enfermedad, un trabajo que ha contado con la colaboración de la supervisora de la planta de Medicina Interna, Marisa González Valdés, y de todo el personal de Enfermería y de los médicos del servicio de Medicina Interna, dirigidos por José Luis Mostaza.
El objetivo del grupo de trabajo es situar a la desnutrición relacionada con la enfermedad como un problema sanitario que requiere iniciativas y políticas públicas en todos los niveles de la administración «que se sumen a las ya tomadas tanto a nivel autonómico como estatal».
Los resultados del estudio dejan en evidencia la necesidad de tomar medidas que mejoren el estado nutricional del pacientes y ahorren dinero al sistema.
Los resultados del estudio ha dado pie a los investigadores a pedir medidas de detección precoz en todos los hospitales. «Actualmente, desde Sacyl y el Hospital de León se están estudiando las medidas más adecuadas para poner en marcha esta estrategia de diagnóstico y tratamiento precoz de la desnutrición», asegura María Ballesteros.
El Hospital de León ha realizado ya reestructuraciones en las dietas hospitalarias para ajustar la alimentación hospitalaria a las características de los pacientes.
La Unidad de Nutrición y Dietética del Hospital de León realizó un cribado nutricional entre noviembre de 2011 y noviembre de 2013, para implantar un protocolo nutricional en el paciente oncohematológico hospitalizado.
Entre los principales resultados obtenidos tras comparar la situación nutricional en el momento del ingreso y después de la intervención nutricional destacan una mejoría en la ingesta—con un aumento en el consumo de la dieta prescrita del 80% al 90%—, y un incremento de los pacientes que lograron una ingesta calórica suficiente para cubrir las necesidades energéticas (del 50,3% al 70,9%) y proteica (del 44,2% al 64%). En estos pacientes se observó una tendencia a una menor estancia hospitalaria con respecto a los que no cubrieron sus necesidades energéticas y de proteínas (3,5 y 4,5 menos). Además se produjo una mejora significativa en los parámetros nutricionales evaluados como el peso, albúmina, prealbúmina, RPB y colesterol total.
Madrid ha implantado un Protocolo de Detección Precoz de la Desnutrición mediante cribado nutricional al ingreso en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón.
La herramienta de cribado utilizada es el NRS 2002, por el personal de enfermería de las plantas de hospitalización, seguido de una valoración nutricional y un plan de cuidados nutricionales por el personal de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética.
La Unidad de Soporte Nutricional del Hospital Vall D’Hebron ha puesto en marcha un sistema de cribado para detectar el riesgo nutricional al ingreso hospitalario y el equipo del Hospital Virgen de la Victoria de Málaga tiene un sistema específico de detección y plan nutricional implantado desde hace 15 años en el centro. Se basa en un método informatizado de cribado analítico.