El sujetador, en su sitio

Bego Bermúdez vuelve a León con su programa único de ‘bra fitting’ y salud.

Bego Bermúdez en una de sus conferencias para divulgar los beneficios del correcto uso del sujetador.

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«Bastante carga llevamos las mujeres como para que el sujetador sea otra añadida». Bego Bermúdez es la única bra fitting española que ofrece un enfoque de salud en el asesoramiento personalizado sobre ropa íntima.

Experta en lencería, transformó su trabajo y su vida cuando una catástrofe —la inundación de su negocio— le puso contra la espada y la pared. «Me di cuenta de los conocimientos que tenía y empecé a dar conferencias y a asesorar a las mujeres», explica.

Y es que llevar el sujetador en su sitio, con la talla adecuada y en el modelo que mejor se adapte a la estructura corporal «aporta muchos beneficios, como evitar contracturas, hernias, lumbalgias y hasta dolores de cabeza». El pecho supone un desnivel frontal en la estructura física de las mujeres y tiende a tirar hacia delante, para ir recta el sujetador es un elemento útil, explica.

Es lo primero que dice en sus conferencias. El sujetador tiene que colocarse «a la altura de la axila porque es la manera de que drene bien el pecho, prevenir inflamaciones, venitas, etcétera», asegura. Esta prenda que se populariza en el siglo XX como evolución de los oprimentes corsés «es un molde», pero sólo si es adecuado cumple su función.

«El sujetador es como una obra de ingeniería y una mujer no tiene por qué saber toda la parte técnica que implica el llevarlo bien», apunta Bego Bermúdez. Su misión es medir, valorar la estructura del pecho y la densidad de la mama. A partir de estos patrones se escoge el tipo de sujetador, cuya adaptación depende también de los tipos de tejidos, blonda, lycra o algodón. «El sujetador tiene que ser una segunda piel», apunta.

Según la experiencia de esta experta casi el cien por cien de las mujeres «llevan sujetador flojo» y hay que hacer un proceso de adaptación para que el cuerpo tolere el cambio de hábitos. En este proceso es donde la bra fitting realiza una labor de seguimiento y asesoramiento que resultan decisivos en el éxito.

Una vez ajustados todos estos patrones, lo más normal es que tengan que cambiar de talla, sobre todo en la segunda revisión. «Se produce un cambio en la mama y hay que cambiar la talla», subraya.

Una profesión en la que tendencia del pecho a inclinar el cuerpo hacia adelante es evidente es la peluquería. Las mujeres de este sector, con poco o mucho pecho, suelen tener las paletillas desniveladas. Con un buen uso del sujetador, es posible corregir este problema, alega Bego Bermúdez.

León es una de sus plazas favoritas. No es para menos. Debutó hace dos años en el Hostal de San Marcos ante un público de doscientas mujeres.

Mañana viernes, a las 20.30 horas, ofrece la conferencia El sujetador es salud en el centro Moven (Avenida Independencia, 1-1º izquierda) como colofón a las sesiones particulares que imparte a sus clientas, desde las 11 de la mañana de hoy en la habitación que alquila en el hotel Albany.

En la charla abundará en los beneficios del sujetador como parte de la salud y el bienestar de las mujeres, también cuando se hace deporte. «A veces las mujeres usan un sujetador viejo porque lo van a sudar sin saber lo que exponen su pecho», recalca.

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Otra faceta de la asesora en ropa íntima en su colaboración con la cirugía plástica para los posoperatorios tanto de mujeres que se operan por motivos de salud como de estética. «Para la salud es beneficioso y estéticamente es brutal el cambio. Tengo clientas que lloran cuando lo experimentan».