?OPINIÓN

Esconderse detrás de una máscara e imaginar otra vida

Publicado por
María Elena Valbuena Colaboradora en el Teléfono de la esperanza
León

Creado:

Actualizado:

¡Cómo nos gusta disfrazarnos! ¡Cómo corremos a escondernos detrás de máscara y disfraz para imaginar otra vida, otra forma de ser y de estar! ¡Cómo disfrutamos!

Y está muy bien jugar a ser otro, asumir distinto rol y actuar de forma desinhibida. Claro que sí. Lo que es peligroso es creernos ese rol, ese ‘otro’ y actuar como tal. Porque, entonces, llegará el momento en que no distinguiremos quien es quien en este juego. Y, lo que es peor, actuaremos de acuerdo al personaje sin ni siquiera sentir que no somos nosotros mismos.

Evidentemente recurrimos a máscaras cuando la realidad circundante nos acobarda. Usamos la máscara de ‘tímido’ para no tener que enfrentarnos a determinadas situaciones o conflictos. La de «pasota» para dejar claro que nada nos afecta. La de «débil» cuando nos asusta asumir las riendas de nuestra vida y conducirnos de forma autónoma. La de «fuerte» cuando queremos impresionar y presionar. La de «víctima» cuando con ella sacamos el beneficio de que nos solucionen las cosas. Y así podíamos seguir. Echamos mano de máscaras y disfraz como un recurso. Pero un recurso no puede hacerse imprescindible en nuestra vida ni convertirse en la personalidad alternativa. Un recurso es una herramienta que usamos ante una emergencia y luego abandonamos.

En la vida no sólo hay días de carnaval —donde pongo y quito disfraz a mi antojo—. Esos son los menos. La vida es algo único e irrepetible, para vivirla cada uno de forma única e irrepetible también. Por ello, lo que hagamos con ella y en ella, quedará hecho y lo que no, se perderá. Nadie, salvo nosotros mismos, puede hacer nuestro papel. Ni nosotros el de los demás por mucho que nos empeñemos.

Podemos escondernos, hacernos los locos o los olvidadizos, camuflarnos y hasta desaparecer por un tiempo. Pero, no nos engañemos, lo que no vivamos desde nuestra autenticidad estará perdido y lo que vivamos en el disfraz de otro personaje, también.

Cargando contenidos...

Que vivimos sólo una vez, lo sabemos todos. Cómo vivimos, es otra historia. No estaría de más planteárnoslo de vez en cuando.