Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Investigadores del Hospital Sant Pau de Barcelona, de la Universidad Autónoma de Barcelona, de la Universidad de Barcelona, y del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) francés han descubierto que las transferencias entre neuronas son más complejas de lo que se creía hasta ahora, informa Efe.

La investigación, que publica la revista eLife , ha identificado nuevos tipos de receptores de glutamato, un grupo de proteínas esenciales que permiten que los impulsos nerviosos se transmitan de una neurona a otra, redefiniendo su clasificación, que se consideraba definitiva desde hace más de 20 años.

El trabajo ha demostrado que la familia de receptores ionotrópicos (es decir, que forman canales iónicos) de glutamato tiene cuatro subfamilias nunca descritas anteriormente y que en lugar de estar organizada en las seis clases reconocidas en la actualidad habría una decena.

Los investigadores también han mostrado su sorpresa porque han descubierto que animales con un sistema nervioso mucho más sencillo que el humano presentan una mayor diversidad de receptores de glutamato, y, en algunos casos, incluso un número mayor de receptores.

Los resultados podrían tener aplicaciones en el campo de las neurociencias y obligarán a la comunidad científica a redefinir la clasificación vigente de los neurotransmisores aceptada desde hace más de 20 años porque «es insuficiente y está dominada por una visión excesivamente antropocéntrica de la evolución», han explicado los investigadores, liderados por Àlex Bayés, del Instituto de Investigación Biomédica del Sant Pau.

¿Qué son?

Las neuronas son las células del sistema nervioso encargadas de conducir impulsos mediante procesos electroquímicos. Existen en el cerebro, pero también en la médula espinal y en el mismo sistema digestivo, también conocido como «segundo cerebro», donde se calcula que ascienden a 100 millones.

Cargando contenidos...

La investigación sobre la función neuronal es clave para prevenir o frenar enfermedades que hasta ahora son irreversibles y que podrían poner fin al envejecimiento que provocan alteraciones cuyas manifestaciones son el párkinson o el alzhéimer.