Alerta apetito: ¿Por qué comemos menos en verano?
El estilo de vida influye
Las ensaladas o platos de crudités son preferibles a los vol a vent rellenos en las mesas de las fiestas navideñas.
Es un hecho científico que las altas temperaturas altas nos "cierran" el estómago y por lo general, el apetito y las ganas de comer disminuyen.
Una de las razones de peso es el calor y la humedad, pues también son factores que hacen que las comidas más pesadas sean menos apetecibles. Pero no son los únicos factores que influyen.
En la época estival, es común que se produzcan cambios en el metabolismo de las personas. Además, se suele preferir ingerir alimentos más ligeros y frescos, como frutas, ensaladas o verduras. Son alimentos fáciles de digerir y suelen ser más apetecibles en verano.
El estilo de vida influye. En verano, las personas suelen tener una forma de vida más activa, lo que puede llevar a la pérdida del apetito o a tener ganas de comer 'snacks' más ligeros.
Algunos consejos para mantener una alimentación saludable en verano:
- - Hidratación: Es importante mantenerse hidratado bebiendo suficiente agua y otros líquidos.
- - Alimentos frescos y ligeros: Incorporar alimentos frescos y ligeros en la dieta, como frutas, verduras y ensaladas.
- - Comidas frecuentes y ligeras: Considerar comer comidas más frecuentes y ligeras para mantener el nivel de energía y evitar la deshidratación.
- - Evitar alimentos pesados: Evitar alimentos pesados y grasosos que pueden ser difíciles de digerir en climas cálidos.