Los mayores, el reto pendiente
La esperanza de vida en España se sitúa hoy en una media de 79 años, 76,7 en hombres y 82,80 en mujeres, una de las más altas de los países desarrollados, con un incremento de cuatro años desde la promulgación de la Constitución. El sistema sanitario cubre hoy a la práctica totalidad de los ciudadanos residentes en España, el 99,8%, mientras que en el año 1978 sólo estaba protegida en materia de salud el 82% de la población. Uno de los avances más importantes ha sido la reducción de la mortalidad infantil a un 0,5% (era de 1,2%), debido a que la práctica totalidad de los nacimientos se atienden en los centros sanitarios y a la mejora de la medicina neonatal. También ha influido la mejora en los sistemas de alimentación e higiene, además de los avances en cuestiones como la preparación de la maternidad, el parto y la anticoncepción. Destaca la disminución de las enfermedades infecciosas y parasitarias, a pesar del sida, y sin embargo se constata un notable incremento en el número de tumores, enfermedades cerebrovasculares y número de infartos. Otro de los motivos de preocupación es el incremento de los accidentes de tráfico, que casi se han triplicado en los últimos 40 años, así como el aumento de los suicidios y de los trastornos mentales. Reviste especial preocupación el aumento de la demencia senil y presenil, así como el número de personas que debido al envejecimiento tienen problemas de dependencia. A mediados de siglo habrá un anciano por cada tres personas. Uno de los retos pendientes en el desarrollo constitucional es la atención a los mayores, ya que hoy hay 1,4 millones de personas mayores de 65 años que viven solos, y existe una clara falta de residencias y de atención domiciliaria. Título: La sociedad española tras 25 años de Constitución Editorial: Instituto Nacional de Estadística