La OMS advierte del aumento de las enfermedades dentales en los países pobres
Las enfermedades bucodentales, como la caries dental, la periodontitis (enfermedad gingival), los cánceres de la boca y de faringe son problemas que cada vez afectan con mayor frecuencia a los países en vías desarrollo, en especial entre las comunidades más pobres, según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). La OMS pone el ejemplo de África donde, «aunque parece que el problema es menos grave, -apunta- con el cambio en las condiciones de vida es probable que la caries dental aumente en muchos países en desarrollo, sobre todo debido al creciente consumo de azúcares y a una exposición insuficiente al flúor». «En muchos países en desarrollo, el acceso a atención sanitaria bucodental es limitado; a menudo los dientes o no se tratan o son extraídos», explica por su parte Poul Erik Petersen, coordinador del programa mundial de la OMS para la salud bucodental. Según sus datos, en África el porcentaje de odontólogos por habitante es aproximadamente de uno por cada 150.000 personas, frente a uno por cada 2.000 en la mayoría de los países industrializados. Aunque ha habido cierto avance en la reducción de la caries dental entre la población joven, para muchas personas mayores ésta sigue siendo una de las principales fuentes de dolor y mala salud. Países desarrollados La OMS estima que unas cinco mil millones de personas en el Planeta han sufrido caries dental. «En todo el mundo se considera que la pérdida de dientes es consecuencia natural del envejecimiento pero, en realidad, puede prevenirse», destaca Catherine Le Galès-Camus, subdirectora general de la OMS. Los efectos de las enfermedades bucodentales en términos de dolor, sufrimiento, deterioro funcional y disminución de la calidad de vida «son considerables y costosos». La OMS estima que el tratamiento representa entre el 5% y el 10% del gasto sanitario de los países industrializados. Además de abordar factores de riesgo modificables como los hábitos de higiene bucodental, el consumo de azúcares, la falta de calcio y de micronutrientes y el tabaquismo, una parte esencial de la estrategia de la OMS también se ocupa de los principales determinantes socioculturales, como la pobreza, el bajo nivel de instrucción y la falta de tradiciones que fomenten la salud bucodental.