Los afectados quieren un trato intercisciplinario, uso de psicólogos y tratamientos combinados
Los amputados de León piden a Sanidad que cubra el coste íntegro de las prótesis
Adampi expondrá el jueves a los responsables del Sacyl sus necesidades

Miembros de la Asociación de Amputados de León con el presidente Alex Martínez (derecha)
Los responsables de la Asociación de Amputados de Castilla y León (Adampi) con sede en León se reunirán el jueves con los responsables de la Junta para exigir, entre otras cosas, que la Sanidad pública costee la totalidad de las prótesis que estas personas necesitan para desenvolverse en la sociedad actual y se establezca un marco legal que regule el trabajo de los técnicos ortopédicos. El coordinador y presidente de la asociación en León, Alex Martínez, aseguró a este periódico que la administración no proporciona una prótesis al amputado, «es éste el que ha de pagar de su bolsillo la prótesis, buscar el especialista, orientarse solo sobre sus necesidades, asegurarse de su adecuada realización y luego reclamar a la administración el pago de una parte proporcional de su importe». Martínez critica que el Sacyl «a diferencia de otros países de Europa» no paga lo que el médico receta que es necesario, «sino que establece un valor básico de cada componente y reembolsa ese valor, lo que conlleva que no cubre el importe mínimo de una prótesis completa». El presidente de la asociación en León critica que esta política «condena a muchos usuarios a una tecnología con décadas de atraso, que muchas veces no es la más adecuada a sus necesidades, creando más lesiones y limitaciones, por no poder pagar nada mejor». El precio médico de una prótesis básica ronda los 3.000 euros y puede llegar a alcanzar los 30.000 para una electrónica femoral (por encima de la rodilla) o de miembro superior, «no hay ningún componente electrónico financiado por ningún sistema de salud público o privado». Los amputados creen que este trato sanitario es discriminatorio, «es como si te reembolsaran en el futuro el 50% de un marcapasos que necesitas urgentemente, siempre y cuando te lo pagues tú antes, te busques la vida para saber cual necesitas y te lo traigas al hospital para que te lo coloquen según las técnicas de hace quince años», opina Martínez que cree absurdo que la Sanidad piense en costear un cambio de sexo -algo que le parece justo si afecta psicológicamente - «pero no te puedes permitir una buena prótesis que se ajuste a tus necesidades». Adampi pide, además, que la administración supervise y certifique la idoneidad de las prótesis que se realizan». Los miembros de Adampi creen además vital que la ortopedia trabaje en íntima colaboración con el fisioterapeuta y un rehabilitador, «esta técnica, usada en los grandes hospitales de mutuas laborales y que tiene unos beneficios demostrables, es desconocida en Castilla y León, produciéndose un gran número de lesiones y traumas innecesarios». Martínez también opina, en nombre de los asociados, que la labor del psicólogo es primordial en un primer momento para afrontar la nueva situación «y dedicar energías y ganas de superación en la rehabilitación y en la vuelta a una cierta normalidad y autonomía».