Diario de León

Piden que la sanidad pública incluya la ozonoterapia en sus prestaciones

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efe | sevilla

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El profesor de la Universidad de Sevilla y neurocirujano Manuel Murga defendió que los sistemas sanitarios públicos asuman la ozonoterapia entre sus prestaciones porque reducirían el tiempo y el coste de tratamientos de patologías como la hernia discal. Murga, creador junto con los doctores Antonio Albarreal, José Baena y Antonio de la Cuesta, del Instituto Andaluz de Ozonoterapia (IAO), pionero en la comunidad autónoma y que cumple diez años de existencia, destacó las ventajas de la discólisis intradiscal de ozono (infiltración de ozono a través de una aguja espinal) frente a la cirugía convencional en el tratamiento de hernias discales. Esta técnica, mucho menos invasiva y dolorosa que la tradicional intervención quirúrgica en la columna vertebral, infiltra a través de aguja ozono y oxígeno en la vértebra afectada y estos gases destruyen el fragmento del disco herniado y eliminan el dolor tras modificar los radicales libres de oxidación. Esta técnica, que puede aplicarse en sólo dos horas, permite al paciente volver al trabajo sólo 48 horas después de ser intervenido, lo que reduciría costes y listas de espera en la sanidad pública si se usase como alternativa a la cirugía convencional. Murga, quien lamentó que sólo el servicio de salud canario haya incorporado la ozonoterapia entre sus prestaciones, defendió que la discólisis de ozono sea reconocida como «la primera elección terapéutica ante la hernia discal». El anastesiólogo José Baena, fundador también del IAO, defendió la relevancia de la ozonoterapia «como una alternativa válida para muchos enfermos y no como un producto de paramedicina o una técnica contra el envejecimiento». «El gran público debe de saber que la aplicación de ozono no es un milagro ni tampoco cura, pero sí mejora notablemente la calidad de vida de muchos pacientes», añadió. Además de la reducción de hernias discales, la ozonoterapia -técnica descubierta en la Primera Guerra Mundial por el doctor alemán R. Wolff para limpieza y desinfección de heridas- se usa también para eliminar o reducir el dolor y la limitación de movilidad en articulaciones, intersecciones tendinosas o en puntos gatillo dolorosos. Una de las aplicaciones más conocidas de esta técnica es la denominada autohemoterapia, consistente en extraer sangre al paciente que posteriormente le es transfundida tras haber sido enriquecida con oxígeno y ozono. La autohemoterapia consigue mejoras en dolencias como Parkinson, artritis reumática, asma bronquial intrínseca, psoriasis o cefaleas. Un estudio realizado con 1.219 pacientes de casi una veintena de patologías sometidos a este técnica revela que la mayoría de ellos -entre el 60 y el 100 por ciento- mejoraron de sus dolencias.

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