Un estudio denuncia la semiesclavitud de las cuidadoras
Las cerca de 600.000 mujeres que se dedican en España a atender a personas con movilidad limitada viven en «condiciones de semiesclavitud» porque trabajan como asistentes informales, sin remuneración y sin preparación previa, según denuncia un estudio presentado por la Universitat de Valéncia. Elaborado por el grupo de investigación Polibienestar de la UV, lleva por título La sobrecarga de las cuidadoras de personas dependientes y alerta sobre el «deterioro de la salud física y mental» de estas personas. El director del grupo, Jordi Garcés, aseguró durante la presentación que el número de personas necesitadas de ayuda para hacer las funciones más básicas va en aumento y denunció que «desde la Administración no se ofertan los recursos necesarios para que estén atendidas profesionalmente». Según Garcés, suelen ser las madres o las hijas las que cuidan de estas personas, tarea a la que dedican «muchas horas diarias», lo que les impide desarrollar «una vida plena en el ámbito laboral, afectivo y cultural» y añadió que por ello las depresiones «son habituales en estas personas». El grupo encargado del estudio, Polibienestar, reclama «un apoyo social firme, la ampliación de las plazas en los centros de atención y el incremento de los servicios a domicilio». Por su parte, la vicerrectora de Política Científica, María José Cuenca, calificó a Polibienestar como «un grupo pionero en la transferencia de conocimientos vinculados a las necesidades sociales».