| Informe | El cordón como arma terapéutica |
Complemento de la médula ósea
La sangre de cordón umbilical, al igual que la médula ósea y la sangre periférica es rica en células progenitoras hematopoyéticas y ya hace medio siglo que se empezaron a utilizar en trasplantes de enfermedades hematológicas, como leucemias, inmunodeficiencias y enfermedades metabólicas. La utilización de sangre cordón umbilical para el trasplante tiene como ventaja la mayor rapidez de la búsqueda debido a la accesibilidad a las unidades de SCU congeladas en los bancos y a que no requiere una compatibilidad tan estricta como el trasplante de médula ósea con el receptor, aunque ambas se consideran fuentes complementarias y no competitivas en la terapia. Con trasplantes de precursores de células de la sangre humana se busca una regeneración de las mismas en personas que padecen enfermedades de la sangre y algunos tipos de cáncer y la coexistencia de trasplantes de SCU y de médula ósea garantiza un mayor acceso de los pacientes al tratamiento, subraya la Organización Nacional de Trasplantes. Actualmente, sólo el 30% de los pacientes que requieren este tipo de trasplantes disponen de un donante familiar compatible. En el 60% de los casos se requiere la localización de un donante no emparentado, lo que es posible gracias a la Redmo (Registro Español de Donantes de Médula Ósea) que, a través del Bone Marrow Donors Wolrdwide puede localizar al donante más adecuado entre los casi once millones de personas inscritas en todo el mundo. En España hay 57.548 donantes y 24.445 unidades de cordón umbilical (sobre 250.000 en todo el mundo). Según los datos estimativos que maneja la ONT, en Castilla y León el procesamiento de la sangre de cordón, considerando el desecho del 65% de las unidades, rondaría los 3 millones de euros, sobre un total de 65 millones que se estiman para las 50.000 unidades que se procesarían en toda España siempre bajo el supuesto de que cada comunidad autónoma aporte de forma proporcional a su población.