| Entrevista | Alicia López Rodríguez |
«Tengo un proyecto para potenciar la igualdad en institutos y pueblos» «Si hubiera nacido antes sería un poco feminista»
La Dirección General de la Mujer aumenta de treinta a cuarenta los talleres de prevención de violencia de género en el medio rural, que darán comienzo en el mes de mayo y están dirigidos a profesionales y

La directora general de la Mujer, Alicia García, durante una visita reciente a León
Alicia García Rodríguez (Ávila, 1970) ha saltado de la política local a la autonómica y de la banca privada a la dirección general de la Mujer, desde donde está descubriendo el liderazgo que ejercen las mujeres en diferentes ámbitos y las necesidades de atención de las víctimas de violencia de género, un «trabajo apasionante» en el que se «emplea a fondo», asegura en esta entrevista realizada telefónicamente. -El presidente de la Junta expresó en el comité de las regiones su preocupación por la violencia de género ¿Qué estrategias de prevención va a desarrollar? -La prevención y la atención integral a las mujeres son, y lo han sido siempre, los pilares de las actuaciones de la Junta. No es nada nuevo. El segundo plan regional contra la violencia de género 2007-2011 comprende distintas medidas en prevención: estudios de investigación para conocer mejor la realidad, campañas de información y sensibilización (en la última se utilizó el símbolo de STOP a la violencia de género y se lanzó el mensaje a las mujeres víctimas de que no están solas). Ahora estamos trabajando en una campaña específica para los jóvenes. Parte de prevención y sensibilización es que estamos promoviendo la firma de un gran pacto social entre las instituciones públicas y privadas de Castilla y León, una iniciativa respaldada en las Cortes por el PP y el PSOE. La formación de todos los profesionales que trabajan en violencia de género es una forma importante para lograr ese gran pacto social. -¿Qué significado tiene ese pacto social contra la violencia? -Queremos un gran pacto en el que haya actuaciones concretas y que toda la sociedad esté implicada, con la responsabilidad lógica de las administraciones públicas de poner los recursos a disposición de las víctimas de violencia de género. -Siempre se dice que la mejor prevención es la educación, ¿tiene previsto algún programa específico en la población escolar adolescente de Castilla y León? Actualmente, alguna asociación, como Adavas, en León, desarrolla acciones puntuales. -Continuaremos con las aulas de igualdad que realizamos en colaboración con la Consejería de Educación y trabajamos con los jóvenes a través del programa Jóvenes por la Igualdad. En el 2008 convocaremos un concurso de proyectos educativos de elaboración de material para educar en valores y enseñar a todos los niños de nuestra comunidad temas de igualdad. Y apoyamos a las asociaciones que trabajan con el alumnado de 2º de la ESO, como es el caso de Adavas en León que financiamos de la Junta. Tenemos la campaña por un juguete no sexista y el año pasado realizamos un programa de igualdad que llegó a unos 700 niños y niñas de 5º y 6º de Primaria. -¿No cree que son acciones un poco puntuales y limitadas: las aulas de igualdad apenas llegan a algunos colegios rurales? -Ahora mismo estamos trabajando en un programa de sensibilización a escolares mucho más amplio y extenso. Es un proyecto específico para complementar estos proyectos que ya tenemos con un objetivo único: dirigirnos a todos los colegios con programas específicos de información y sensibilización. -¿Qué presupuesto tiene para desarrollar esta actividad? -Todavía no lo tenemos cerrado. Es un proyecto específico de sensibilización en temas de igualdad: queremos llegar a los escolares desde educación secundaria y al medio rural a todo tipo de colectivos de asociaciones de mujeres. Porque las dos cosas que realmente queremos potenciar es la sensibilización en igualdad al medio rural y a los centros de educación secundaria. Y queremos ponerlo en marcha este año. -¿Qué recursos para frenar la violencia implantar en el medio rural? -En el mes de mayo se desarrollarán una serie de talleres para la prevención de violencia de género en el medio rural y cuya finalidad es formar a representantes de asociaciones o que en el ejercicio de sus actividades tengan alguna relación con el medio rural. En estos talleres se informa de las pautas para detectar situaciones de violencia de género, informar de los recursos existentes, se dan manuales para protocolizar esas actuaciones en el medio rural. Desde luego mejoramos: el año pasado se impartieron 30 talleres y este año serán 40 y tenemos muy buenos resultados porque se implican desde la Guardia Civil a trabajadores sociales, responsables de asociaciones. -¿Va a aprovechar el "excedente" de plazas en las casas de acogida para las plazas de emergencia que demandan las asociaciones de asistencia a víctimas en León? -Es cierto que la red de asistencia, con sus 18 centros, no llega al 50 por ciento de ocupación, pero también es cierto que tienen que estar donde están por el motivo obvio de que tenemos que acercar los recursos a toda la población. Tenemos tres centros de emergencia: uno en Ponferrada, otro en Burgos y otro en Valladolid. Hay una zona, que es el suroeste de la comunidad donde no existía ninguno y por tanto optamos por ubicar el cuarto en Salamanca, que se pondrá en marcha durante este año. He estado en León recientemente, tuve una reunión con las casas de acogida y el centro de emergencia de Ponferrada y nadie me manifestó la inquietud de crear plazas de emergencia dentro de su dispositivo. Si alguna entidad quisiera habría que estudiarlo y ver si técnicamente es viable. -La inserción laboral es la mejor terapia para muchas mujeres víctimas de violencia. ¿Cree que el Plan Dike está respondiendo a las necesidades reales? -La inserción sociolaboral de las mujeres víctimas de violencia de género es una pieza muy importante y desde la Dirección General de la Mujer estamos trabajando para informar de ese programa a las empresas de Castilla y León, no sólo por la labor social sino también porque la Junta de Castilla y León apoya económicamente a las empresas que deciden trabajar en ese sector: pueden recibir una subvención que oscila entre los 2.500 y los 6.000 euros por contratar a una mujer víctima de violencia de género. -En León han bajado las contrataciones entre el 2006 y el 2007. ¿Se debe a que el año pasado no se hicieron cursos de formación? -Son cursos becados. Intentamos dirigir esa formación hacia las posibles ofertas de empleo y en ese sentido trabajamos para desarrollarla. -Sobra dinero de las ayudas que convoca la Junta para facilitar la autonomía de las mujeres que salen del programa de casas de acogida, sin embargo las mujeres reciben la subvención cuando ya están en la calle. -Es muy importante que la mujer que está en una casa de acogida concluya su proceso de intervención individual. Es importante agilizar al máximo la gestión administrativa de la ayuda, pero sí es cierto que es importante que la mujer esté en la casa de acogida hasta que termine todo el proceso de intervención para que cuando salga esté en perfectas condiciones. Es cierto que en algunas ocasiones sobra dinero, pero es porque no existen solicitudes, y nosotros tenemos la obligación de reservar una cuantía para que no se nos agote nunca. -¿Cree significativo el nombramiento de un hombre como el forense Miguel Lorente, de un hombre, al frente de la Delegación del Gobierno para la lucha contra la violencia de género? -Miguel Lorente es un profesional de reconocido prestigio. Le deseo lo mejor en el ejercicio de sus nuevas responsabilidades y también espero y deseo que exista una buena relación entre ambos gobiernos, el regional y el central, porque nos une el mismo interés por eliminar la lacra social de la violencia de género. No creo que sea necesario valorar si es hombre o mujer. Si es la persona que por méritos propios se merecía el puesto, me parece perfecto.