OPINIÓN | VICENTE MARTÍN | PROFESOR TITULAR DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN

Tuberculosis extensamente resistente

Publicado por
PROFESOR TITULAR DE MEDICINA PREVENTIVA Y SALUD PÚBLICA DE LA UNIVERSIDAD DE LEÓN
León

Creado:

Actualizado:

DESDE TIEMPOS prehistóricos la tuberculosis nos acompaña. Se cuentan por miles los años de guerra entre humanos y bacilos. Las bajas por millones en el bando de los hombres. En muchas ocasiones, grandes e insignes médicos, han anunciado el inicio del fin, la cercana derrota del inframundo micobacterial. Tan grandes e insignes médicos como malos profetas. En esta guerra milenaria todo muta, nada permanece, lo que ayer valía hoy no sirve. Las tácticas, las estrategias, cambian tanto como las reglas de la guerra, las armas utilizadas y los escenarios de las batallas. Ante la selección natural, humanos y bacilos, responden con mutaciones. Surgen nuevos individuos y sobreviven los que mejor se adaptan a la nueva situación. Mueren los más sensibles, los menos adaptados. Sobreviven los más fuertes, los más adaptados. Y vuelta a empezar. Selección ... mutación ...selección. Acción...reacción ...acción. Miles de años, quizás cientos de miles, han permitido a los humanos dotarse con armas excepcionales. En casi todas las batallas entre el hombre y el bacilo de Koch, gana el hombre. Sólo la mitad de los expuestos al bacilo se infecta. Sólo el 10 % de los infectados desarrolla la enfermedad. Macrófagos y linfocitos, anticuerpos e interferones, inmunoglobulinas e interleukinas .... y muchos más elementos de nuestro sistema inmune se encargan de ganar la batalla. Además, desde mediados del siglo pasado, el desarrollo científico, la transmisión de conocimientos, el compartir experiencias, la cultura, nos ha permitido desarrollar tratamientos muy eficaces. Tratamientos que pueden curar a casi todos los pacientes.

Y sin embargo, la tuberculosis continúa siendo un problema de salud pública de primer orden. Las victorias individuales de los hombres contra el bacilo no traen consigo el fin de la guerra. Los ejércitos humanos ganan las batallas y pierden la guerra. La pervivencia del bacilo parece asegurada. Las estrategias de supervivencia de los ejércitos micobacteriales les mantienen en el campo de batalla por más tiempo del previsto. ¿Que está fallando?... la estrategia ... la estrategia del ejército humano. No somos capaces de luchar contra la pobreza y la desigualdad, ni de controlar enfermedades inmunosupresoras como el sida, el fumar, etc... Tampoco somos capaces de garantizar que todos los enfermos tomen el tratamiento adecuado, con los fármacos precisos y durante el tiempo necesario. Estos fallos de estrategia son aprovechados por el enemigo para burlar la presión y mantener la guerra abierta y sin perspectivas de fin.

La tuberculosis es una enfermedad prevenible, contamos con herramientas de alta eficacia para controlarla e incluso erradicarla del planeta en un plazo razonable...y cada año enferman en el mundo nueve millones de personas. La tuberculosis es una enfermedad diagnosticable y tratable. Nadie debería morir de tuberculosis ...y mueren cada año más de un millón y medio de personas en el mundo. En España la tuberculosis continúa siendo un problema de salud que no se corresponde con nuestro nivel de desarrollo económico, social y sanitario. León, no es una excepción, nuestra provincia presenta el mayor número de casos y las tasas más elevadas de la Comunidad Autónoma. De los 437 casos declarados en Castilla y León en 2007, 137 lo fueron en León lo que supuso unas tasas de 21 casos por 100.000 habitantes, casi el doble de las tasas de la Comunidad Autónoma (12,3 casos por 100.000 habitantes).

La principal estrategia de prevención y control de la tuberculosis es el diagnóstico precoz de los enfermos y su curación. En la mayoría de los enfermos la curación se consigue tras seis meses de tratamiento con al menos tres fármacos los dos primeros meses, y dos durante los cuatro siguientes. Si los tratamientos se hacen mal o con menos de tres fármacos se pueden seleccionar formas resistentes del bacilo tuberculoso. Estas cepas resistentes pueden transmitirse a otras personas y si enferman no responderán a los tratamientos habituales, precisaran tratamientos menos eficaces y con más efectos secundarios. Hace unos años la OMS avisaba de la elevada frecuencia con que se detectaban cepas resistentes a los dos principales fármacos: isoniacida y rifampicina, y a esa forma de tuberculosis se la llamó, y se la sigue llamando, tuberculosis multirresistente (MDR-TB en las siglas inglesas). Esta forma de tuberculosis obliga a ampliar el tiempo de tratamiento y el número de fármacos, con una menor tasa de curaciones y mayor de efectos adversos. La constatación de su extensión disparó los sistemas de alarma de la OMS. Por si todo esto fuera poco la OMS y las autoridades sanitarias nos advierten de un nuevo peligro: la Tuberculosis Extensamente Resistente (que inglés se abrevia como XDR-TB). Se trata de cepas resistentes a isoniacida y rifampicina (MDR-TB) más a otros dos fármacos de segunda línea: una fluorquinolona y uno de los tres fármacos inyectables. Es decir, una cepa resistente al menos a cuatro fármacos, dos básicos y dos de segunda línea. A los problemas de la MDR-TB se suma el no contar con todo el arsenal de fármacos de segunda línea. El resultado es claro: menos curaciones y más efectos adversos.

Cargando contenidos...

Invertir en el control de la Tuberculosis no resistente es luchar contra la MDR-TB y contra la XDR-TB. Diagnosticar rápidamente a los enfermos, pensar en la Tuberculosis, y curar a los enfermos, siguen siendo las principales estrategias para prevenir la extensión de los superbacilos tuberculosos y ganar alguna vez la guerra de los cien mil o más años.