Crónica | a. gaitero
El 40% de las mujeres mayores de 65 años precisan ayuda en su vida diaria
«Las mujeres viven más años, pero también viven más años con alguna incapacidad», afirma el informe sobre salud en las personas mayores del 2008

Personas que participan en León en una jornada sobre nuevas tecnologías.
Las mujeres viven de media casi siete años más que los hombres. Pero detrás del signo femenino de la mayor esperanza de vida están los años que estas mujeres viven incapacitadas. Según el informe sobre el estado de salud de las personas mayores en España del 2008, realizado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, las mujeres viven libres de incapacidad sólo 3,4 años más que los hombres.
«Las mujeres viven más años, pero también viven más años con alguna discapacidad», señalan Penélope Castejón y Antonio Abellán, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. La esperanza de vida libre de incapacidad es para los varones de 11,7 años y para las mujeres de 12,6 años. Por contra, la expectativa de vivir con una incapacidad es de cinco años para los hombres y de 8,1 para las mujeres.
De hecho, el 40% de las mujeres de 65 y más años precisan ayuda para las actividades de la vida diaria, mientras que sólo un 20,2% de los hombres de esta edad tienen que recurrir a la ayuda de terceras personas.
El aumento de la dependencia, relacionada directamente con los años que se viven con incapacidad, aumenta con la edad y es más notoria entre las mujeres. Por ejemplo, a partir de los 85 años el 86,3% de las mujeres y poco más del 50% de los hombres viven con alguna discapacidad.
Prevención. El informe subraya que, además de factores genéticos, existen variables «sociales y ambientales» que producen la incapacidad y desencadenan la dependencia de las personas por lo que insta a adoptar medidas preventivas: «Es posible prevenir la dependencia promoviendo hábitos de vida saludables, mejorando la eficacia de los sistemas de atención de la salud y mejorando el tratamiento precoz de las enfermedades crónicas», tal y como señala el Libro Blanco de la Dependencia.
Una de las consecuencias de que las mujeres vivan más años y con más años de incapacidad es su mayor vulnerabilidad y el alto riesgo que tienen de sufrir accidentes en casa. Los accidentes domésticos son la primera causa de accidentalidad entre las personas mayores, «siendo las tasas femeninas más del doble que las masculinas», subraya.
Las enfermedades circulatorias son las que causan más ingresos hospitalarios entre las personas mayores, ya sean hombres o mujeres. Las diferencias por sexos se observan a partir de la segunda causa de ingreso. En las mujeres ocupan el segundo lugar los trastornos digestivos, seguidos de los traumatismos y los problemas respiratorios. En los hombres, la segunda causa de ingreso hospitalario son las enfermedades respiratorias seguidas de los tumores y las enfermedades del aparato digestivo.
Las mujeres mayores fuman y beben alcohol en menor medida que los hombres y, en general, las personas mayores siguen una dieta más equilibrada que otros grupos de edad adulta. Y es que, como advierte el estudio, «el peligro está en las edades previas con hábitos nutricionales inapropiados» que causan enfermedades crónicas.