jueves. 07.07.2022
                      marciano pérez
marciano pérez

El aroma de los recuerdos pone nombre a las sensaciones que enlazan el tiempo que se fue con el que vuelve. No se pierden. Están ahí, en esa trastienda del subconsciente que en la que se almacenó que ese picorcín del pimentón, esa llamada de atención del escabeche y esos ecos del monte que fondean en el caldo de los encurtidos son familiares. Huelen a tener cinco años, ir de la mano de los abuelos y encontrar el regalo de las aceitunas. Huelen al rito de comprar las pasas para la limonada. Huelen a las tradiciones que se heredan. En León, huelen a El Serranillo.

El aroma se conserva ya camino de los cien años desde que, en 1926, Tomás Hernández y Simona Hernández llegaron al mercado del Conde Luna para asentar una marca que ya es patrimonio leonés. Ahí siguen, en la esquina de la plaza con la tercera generación, al mando de Juan Dopico, que ha sabido reinterpretarse para atender a la demanda sin perder ni un gramo de tradición, ni traicionar la filosofía transmitida por su madre, Rosa Dopico. El empeño, que ya se plasmaba en la tienda de La Inmaculada, se agranda con la apertura de otro establecimiento en el número 7 de República Argentina para dar cabida al potencial crecimiento de la oferta de comida preparada y el escaparate al mundo de la tienda online.

La tienda reconoce todas las señas de identidad de la casa. Los escabeches: chicharro, bonito y verdel, las cerca de 70 variedades de encurtidos, que ahora en Semana Santa embelesan los dedos en el caldo de las negras con pimentón y cebolla; la limonada; el bacalao... A ese escaparate se asoma ahora la carta de comida preparada que en caliente ofrece fabada, cocido, mollejas, callos, potaje de vigilia, bacalao al ajo arriero, bacalao con pasas y bacalao con pisto, mientras en frío se deleita con cinco tipos de ensaladilla: rusa, bogavante, pincho vasco, tropical y puerro con jamón. Todo con ese sello de El Serranillo. Esa aroma con el que las grandes cadenas no pueden competir porque es esencia.

la Esencia heredada
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