lunes 18/10/21

Maldición de verano

Un largo y silencioso letargo
aguarda a las estaciones de
esquí de la provincia hasta
que a finales de noviembre
comience la nueva temporada.
Un largo y silencioso letargo aguarda a las estaciones de esquí de la provincia hasta que a finales de noviembre comience la nueva temporada. Sobre estas líneas, imagen de la estación invernal de San Isidro.

La naturaleza bendice a sus cumbres con el abrigo de la Cordillera Cantábrica y su imponente belleza. Una pertenece al Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre y la otra tiene el sello de Reserva de la Biosfera de la Unesco. Las dos cuentan con la protección que les brinda la Red Natura 2000 de la Unión Europea, son zonas de especial protección de aves y lugar de interés comunitario. Las poblaciones de sus respectivas áreas de influencia cuentan con atractivos etnográficos, patrimoniales, naturales y gastronómicos, además de planes de ocio y aventura. San Isidro y Valle de Laciana-Leitariegos viven aletargadas fuera de la temporada, el silencio en estos espacios blancos impresiona tras el bullicio de miles de esquiadores durante casi cinco meses.

¿Qué falla para que las estaciones de esquí leonesas no tengan vida más allá de los 136 días de la campaña de nieve? Sus cuentas de resultados arrojan habitualmente números rojos y su déficit lastra y retrasa inversiones necesarias; entonces, ¿por qué no sacarle partido al resto del año? Ejemplos existen en los enclaves de esquí de los Pirineos y Sierra Nevada, con deportes de aventura que atraen a numeros visitantes fuera de temporada y contribuyen a que el motor económico al menos no pare durante esos largos meses.

La desestacionalización de la oferta sigue pendiente y supone uno de los ejes de acción previstos por León y Asturias en el plan conjunto que preparan para fusionar San Isidro y Fuentes de Invierno, cuya financiación aspiran a lograr Principado y Diputación a través de los llamados ‘fondos covid’ de la UE. «Es evidente que el recurso de la nieve tiene un carácter estacional y la búsqueda de alternativas para las estaciones invernales fuera de temporada está muy limitada. Por ello, la apuesta de la Diputación se centra más en el desarrollo de actividad turística en los entornos a los que afecta que en las propias instalaciones invernales, que también», reconoce el diputado de Turismo, Nicanor Sen.

Como ejemplo de acción en la zona de influencia de San Isidro subraya el Plan de Sostenibilidad Turística de la Montaña de Riaño, promovido desde la propia institución provincial, e indica que esta iniciativa supone uno de los 25 proyectos seleccionados en toda España por la Conferencia Sectorial de Turismo y recibirá 2,3 millones de euros de fondos públicos para su desarrollo. Prevé 27 acciones y ocho productos turísticos. Entre ellos, el bautizado como Experiencias del Curueño, que incluye la estación de San Isidro, y tiene al ecoturismo como protagonista. A través de este plan, en el que ya trabajan, persiguen diseñar y poner en marcha «nuevas ofertas en clave de sostenibilidad turística, crear, mejorar y diferenciar los equipamientos y los productos turísticos, así como promocionarlos», enfatiza Sen. Abre la puerta también a analizar y valorar «nuevas propuestas tanto públicas como privadas relativas a la desestacionalización de las instalaciones invernales de la provincia».

El proyecto de anudar una alianza de fusión entre Fuentes y San Isidro generará un impulso a ambos espacios fuera de temporada.

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Imágenes de San Isidro y Valle de Laciana-Leitariegos (fotografía inferior). Conseguir que los espacios invernales tengan vida fuera de campaña es todavía un reto de complicada ejecución y viabilidad.

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