viernes 21/1/22

Un plan para reflotar a La Puebla Norte de Ponferrada

La Puebla Norte de Ponferrada abarca una superficie de 12 hectáreas con 1.450 viviendas y una población de 3.564 vecinos. El ARU aprobado por la Junta de Castilla y León en 2018 beneficiará a 300 viviendas en dos fases, además de financiar la mejora de los espacios públicos. La intervención supera los ocho millones
                      Equipamientos educativos y sanitarios del barrio. L. DE LA MATA
Equipamientos educativos y sanitarios del barrio. L. DE LA MATA

El Consejo de Gobierno de la Junta de Castilla y León aprobó en septiembre de 2018 la declaración como Área de Regeneración Urbana (ARU) de la zona conocida como ‘La Puebla Norte’, en Ponferrada. Una actuación que conlleva la rehabilitación de 300 viviendas, en dos fases de 150 cada una, y la mejora de los espacios públicos y de las infraestructuras. El coste total de la intervención asciende a 8,1 millones de euros, financiados por el Ministerio de Fomento, la Junta de Castilla y León, el Ayuntamiento de Ponferrada y los propietarios de las viviendas.

El barrio ‘La Puebla Norte’ está situado entre las avenidas de Portugal, de Galicia y de Asturias de la capital berciana; tiene una superficie de 12 hectáreas y 1.450 viviendas que albergan a 3.500 vecinos aproximadamente. Cuenta con un instituto, un centro de Atención e Información de la Seguridad Social, un Centro de Salud y un Centro de Educación de Adultos.

La construcción de las viviendas data de los años 70 y presentan problemas de conservación en cubiertas, carecen de aislamiento térmico en la envolvente y tienen barreras arquitectónicas, entre otras patologías. Todos los factores para acometer un plan que sirva para revitalizar la zona.

El Área de Regeneración Urbana de ‘La Puebla Norte’ consistirá también en la ordenación viaria de la circulación rodada creando diferentes áreas ambientales, restricción del tráfico interior, renovación de la red de abastecimiento de agua y de saneamiento, soterramiento de las instalaciones eléctricas y de comunicaciones que transcurren por fachadas y sustitución de luminarias por tecnología LED.

El ámbito está formalizado por un total de 193 parcelas englobadas en 23 manzanas, la mayoría de ellas se corresponden con zonas urbanas consolidadas que disponen de estructura viaria regularizada formando manzanas cerradas. La rehabilitación de las viviendas se centrará en las reparaciones de la estructura en mal estado, su impermeabilización y aislamiento, tanto de fachadas como de cubiertas, instalación de ascensores, sistemas de calefacción y refrigeración de alta eficiencia y de ahorro energético en elementos comunes.

Otras actuaciones son la mejora de la calle Mateo Garza, para reducir el tráfico motorizado mediante la delimitación de una zona 10. Además se propone la renovación de la red con nueva pavimentación, ajardinamiento parcial en algunas calles, mobiliario…

Se propone también, según fuentes de la Administración autonómica, la renovación de la red de abastecimiento de agua y de saneamiento, al estar las existentes en mal estado de conservación.

Además, se soterrarán instalaciones eléctricas existentes, que discurren por fachadas de la edificación, así como redes de telefonía y comunicaciones y se sustituirán luminarias de vapor de sodio por otras de tecnología LED.

El coste total de la intervención asciende a 8.137.724 euros, repartidos en las dos fases en las que se desarrollará el proyecto. La financiación de la primera fase, 4.015.262 euros, contará con participación del Ministerio de Fomento, la Junta de Castilla y León, Ayuntamiento de Ponferrada y de los propios particulares.

La rehabilitación, regeneración y renovación urbanas es uno de los grandes ejes de la política de vivienda de la Junta de Castilla y León. La Consejería de Fomento y Medio Ambiente desarrolla actualmente en Castilla y León 23 actuaciones de regeneración y renovación urbanas en Castilla y León, entre ellas Ponferrada, con una inversión global de 51,4 millones de euros que mejorarán un máximo de 2.570 viviendas.

Estas 23 Áreas de Regeneración Urbana se unen a otros 59 ARUS y ARIS ya concluidos en estos últimos años, que han permitido actuar en más de 13.000 viviendas e invertir cerca de 300 millones de euros, con la correspondiente actividad económica que de ello se deriva además de la mejora de la calidad de las ciudades y pueblos en que se actúa.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha defendido en distintos foros que las políticas de rehabilitación, regeneración y renovación urbana son «una herramienta esencial para definir el futuro de nuestras ciudades, en clave de sostenibilidad, eficiencia energética y calidad de vida de una población cada vez más urbana».

En octubre de 2018, el consejero firmó con el Ministerio de Fomento y los alcaldes de los ayuntamientos las actuaciones incluidas en el Plan de Vivienda 2018-2021. Se trata de las nuevas ARU de ‘La Cacharra’ en Ávila, ‘Ebro-Entrevías Fase III’ en Miranda de Ebro, ‘La Puebla Norte’ en Ponferrada, ‘Polígono 29 de Octubre Fase II’ en Valladolid, ‘Ciudad de los Almirantes’ en Medina de Rioseco, y ‘Benavente Fase III’, y dos promociones de vivienda con destino al parque público de alquiler social en Valladolid y Salamanca, de 25 y 45 viviendas respectivamente.

El consejero de Fomento y Medio Ambiente valoró muy positivamente la apuesta conjunta de las administraciones del Estado, de la Comunidad y de los municipios para dar continuidad a la política de Áreas de Regeneración Urbana en Castilla y León con esta primera fase del período 2018-2121, que viene a marcar la continuación de una senda en la que se han invertido 261 millones, actuado en espacios urbanos que, en cuanto a viviendas, ha permitido rehabilitar más de 11.500 viviendas en Castilla y León, a las que se sumarán otras 1.500 viviendas y 35,5 millones más como objetivo de este plan 2018-2021. También, respecto al Parque Público de Alquiler Social de Castilla y León, consideró que los dos proyectos de construcción en Valladolid y Salamanca por importe de casi 7 millones y 70 viviendas, permitirá incrementar este recurso básico a favor de los más necesitados que, junto con las actuaciones que realiza la Junta en distintos programas, incrementará la disponibilidad de las actuales 1.875 viviendas disponibles para ese fin, todo ello en el marco del Acuerdo del Diálogo Social consensuado con los agentes sociales de Castilla y León.

En 1998 se declaró el primer el ARI en ‘La zona de Platerías, Catedral y sus entornos en el Casco Histórico de Valladolid’. Desde entonces, en Castilla y León se han desarrollado 80 áreas de rehabilitación (antiguas ARI) y áreas de regeneración urbana (actuales ARU).

La rehabilitación, regeneración y renovación urbanas es ahora mismo uno de los grandes ejes de la política de vivienda de la Junta de Castilla y León.

Inicialmente, los objetivos de los Planes Estatales de Vivienda estaban orientados a fomentar la iniciativa privada y a poner en valor las áreas históricas. Se programaban, de forma prioritaria, actuaciones de rehabilitación en cascos históricos (Áreas de Rehabilitación de Cascos Históricos- ARCH) que promovían la recuperación de los tejidos históricos y la conservación de su patrimonio arquitectónico. De las 59 áreas de rehabilitación, 25 afectaron a Conjuntos Históricos como el de las Canonjías y la Judería, en Segovia; el de Mogarraz, en Salamanca; Ponferrada, en León; Toro y Fermoselle, en Zamora; Burgo de Osma, en Soria; Medina del Campo, en Valladolid; y Cuéllar, en Segovia, entre otros.

La evolución de los sucesivos Planes Estatales de Vivienda siguió la tendencia de las políticas europeas, extendiéndose la practica rehabilitadora a barrios degradados y sus entornos. Existen numerosos ejemplos de estas Áreas de Regeneración Urbana (ARU) en un gran número de las capitales de provincias, tales como el ARU de San José Obrero y el Palo Mirasierra, en Segovia; el barrio del Carmen, en Palencia; o el de la Rondilla, en Valladolid.

Los beneficios de este tipo de actuaciones en ámbitos del medio rural sin reconocidos valores patrimoniales han sido también palpables, redundando tanto en la calidad de vida de los propietarios como en el conjunto de sus habitantes, ya que han supuesto un foco generador de empleo local. Entre las experiencias rehabilitadoras en este tipo de tejidos tradicionales podemos incluir el ARU de La Pedraja de Portillo, en Valladolid; Coreses, en Zamora; o incluso áreas que compartían agrupaciones de municipios o mancomunidades, como el de Sierra de Ayllón, en la provincia de Segovia, o el de Tierras del Renacimiento, en la provincia de Palencia. Este último, ha recibido ya una subvención de 1,9 millones de euros para la rehabilitación de 240 viviendas y la reurbanización de la zona aledaña en los municipios de Becerril de Campos, Cisneros, Fuentes de Nava y Paredes de Nava, con una inversión total de casi 5,5 millones de euros. Las viviendas objeto de rehabilitación presentan una tipología de vivienda unifamiliar con una antigüedad media superior a los 50 años y la intervención se centra en reformar su estructura, su fachada y cubiertas, y mejorar la imagen que proyectan al espacio urbano utilizando materiales típicos de la zona, al tiempo que se aprovecha para optimizar también su accesibilidad y eficiencia energética.

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