martes 2/3/21

DE TRIGO O DE AVENA, MI CASA LLENA

Es sin duda uno de los cultivos que inicio a cosecharse en los comienzos del ser humano. Tiene su origen en Asia Central y existen datos antiguos que la sitúan en la época de la edad de Bronce en Europa. Como dato curioso, destacar que no tuvo tanta importancia como el trigo y la cebada, porque antes era conocida como una mala hierba.

La avena, cuyo nombre científico es Avena sativa, es una planta herbácea de ciclo anual, perteneciente a la familia de las gramíneas (también llamadas Poáceas). Esta planta es autógama, lo que significa que se reproduce por sí misma.

Es uno de los cereales más consumidos en todo el mundo, siendo un auténtico tesoro nutricional: rica en proteínas, vitaminas, minerales, ayuda a regular el colesterol y a prevenir los altibajos de glucosa, entre otros muchos beneficios.

¿Y en la cosmética, cuáles son sus propiedades:

La avena es un principio activo de origen natural muy utilizado en cosmética debido a la gran cantidad de propiedades y aplicaciones que posee. De hecho, este cereal ha sido utilizado desde los tiempos de los romanos para calmar y curar la piel, reduciendo las irritaciones y rojeces.

Hoy en día también podemos encontrar gran variedad de productos de uso cosmético con avena y disfrutar de sus numerosas propiedades dermatológicas. Siendo estos muy ricos en minerales y vitaminas ideales para nuestra piel.

Sin duda, la avena es un ingrediente totalmente natural que no puede faltar en nuestros hogares, puesto que con ella podemos conseguir más y mejores resultados que con muchas cremas o tratamientos químicos que venden en grandes superficies.

Beneficios de la avena

Son varias las formas en las que se pueden aprovechar los beneficios de la avena para la piel: su composición química es compleja, pues concentra polisacáridos, lípidos, proteínas, flavonoides, minerales y vitaminas. Además, es un ingrediente que se valora por su capacidad hidratante y su acción antiinflamatoria y antioxidante.

Sirve también

como limpiadora

Uno de los grandes problemas que tenemos en la piel es la acumulación de células muertas, bien sea por la suciedad y contaminación del ambiente o por la falta de limpieza y de eliminar correctamente el maquillaje de nuestra piel. Realizarnos limpiezas a menudo con avena, leche de avena o agua de avena nos hará tener la piel mucho más sana y limpia, un punto a favor para no sufrir los desagradables puntos negros en nuestro rostro.

La avena protege nuestra piel

Además de hidratar y cuidar nuestra piel de forma natural, la avena crea una película protectora que previene de las irritaciones de la piel y de la picazón que en muchas ocasiones sufrimos. En caso de ya sufrir esta picazón tan molesta, podemos optar por aplicar agua de avena para calmarla y volver a retomar la suavidad en nuestra piel.

La avena equilibra tu piel

Son muchos los desajustes que a menudo se sufren en el pH de nuestra piel, puesto que son muchos los productos que empleamos o las sustancias a las que estamos expuestos. Por ello, emplear productos naturales realizados a base de avena creados por nosotros mismos en casa nos ayudará a que nuestra piel se encuentre totalmente equilibrada, libre de rojeces.

Naturkamo, escuela de

cosmética natural de León

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