martes 02.06.2020

Cuando pasear es un imperativo diario

Autismo León celebra hoy el día con la petición de salir a las ventanas a las 21.00 horas con linternas
Actos en la celebración del Día del Autismo el año pasado, que este año no podrá celebrarse.
Actos en la celebración del Día del Autismo el año pasado, que este año no podrá celebrarse.

Es una realidad. El Estado de Alarma se diseña pensando en la globalidad pero deja al margen a colectivos como las personas con autismo para quienes es imposible aplicar este nuevo ordenamiento de forma literal. Personas para quienes salir a pasear a diario de la mano de sus padres es un imperativo. Algo absolutamente terapéutico. Por eso hoy jueves, jornada en la que se celebra el Día Mundial del Autismo, asociaciones como Autismo León aprovechan para reivindicar una mayor comprensión tanto social como sanitaria para las personas que sufren este trastorno. Y para dar luz a su reivindicación hoy piden que se salga a las 9 de la noche en las ventanas con móviles y linternas encendidas. «Esta crisis nos está afectando incluso en mayor medida que al resto porque el autismo es un trastorno muy específico.», reflexiona Ana López Aller, gerente de este colectivo. Aunque no hay cifras oficiales, manejando tablas de población calculan que en León lo padecen más de 3.000 personas.

Realmente, adentrarse en el autismo es hacerlo en un mundo singular y también complejo por sus muchos grados. «Lo que es habitual y normal para nosotros para ellos es otra cosa porque el mundo no está diseñado para como ellos lo perciben. Básicamente necesitan una serie de rutinas, saber qué va a ocurrir en cada momento, cuando va a empezar y cuando acaba. Y ahora se encuentran que, del día a la noche, los hemos encerrado, les decimos que no pueden salir y no alcanzan a ver lo que es ese ‘bicho’ del que todo el mundo habla pero que nadie ve y pone en peligro nuestras vidas. Están muy preocupados porque lo interpretan todo al pie de la letra y al comienzo de la pandemia, cuando estaba prohibido salir, eso les generaba una ansiedad tremenda».

Un ejemplo. El cerebro de un chico joven con autismo recuerda perfectamente que todos los lunes tocaba ir a la piscina, una actividad que les encanta. Ahora no lo pueden hacer e intentar que lo asuman es difícil. «Manejar esa ansiedad es importannte porque hemos dejado de ser predecibles para ellos y estaba siendo muy complicado estar en casa».

Afortunadamente, han conseguido que la administración santiaria haya entendido su situación y por eso recientemente el Gobierno aprobó que pudiesen salir a la calle a pasear acompañados por un adulto. Y ese paseo es una necesidad, un imperativo diario. «Es una salida terapéutica, para descargar tensión, echar una carrera y que la convivencia sea mejor para todo el mundo».

Pero hay personas que les recriminan en la calle este paseo de necesidad. Piensan que son deseos de saltarse el confinamiento. Por eso en este día reclaman más comprensión de toda la sociedad hacia el autismo y su mejor conocimiento. Y en el caso de Sanidad, advierten que las personas con autismo están fuera de los protocolos de Urgencias. «Si hay sospechas de coronavirus se quedan al margen pues no podrían estar acompañados». Y esto en caso de personas con dificultades de comunicativas sería duplicar el problema. «Deberían hacerse ajustes ante una posible hospitalización».

Cuando pasear es un imperativo diario