jueves 19.09.2019

Habla la generación leonesa de Felipe VI

La generación leonesa de Felipe VI procede de un mundo rural y agrario, muy distinto al de La Zarzuela, pero comparte vivencias y experiencias vitales con el futuro monarca . Información elaborada por: Ana Gaitero, Susana Vergara Pedreira, Carmen Tapia, Ana Valencia, Armando Medina, Abigail Calvo, Miguel Ángel Tranca, M.J. Alonso, Verónica Viñas y Cristina Fanjul.
Habla la generación leonesa de Felipe VI

Felipe no es un nombre común en León. No en los años 60 cuando la mayoría eran bautizados como José Luis, José Antonio, Miguel Ángel, Manuel, José Manuel, Francisco Javier, Antonio, Jesús, Carlos, Ángel...

Ninguno de los nombres que lleva el futuro rey, Felipe, Juan, Pablo, Alfonso de Todos los Santos aparece, salvo en el compuesto Juan Carlos, entre los 20 patronímicos más usados para los leoneses varones en aquella década.

Felipe VI no es un español común. La distancia entre los españoles de su época y el rey es grande. Y a la vez pequeña. Un total de 45.596 leoneses y leonesas comparten su tiempo y muchas de las vivencias generacionales. Hijos e hijas de familias numerosas, primeros títulos universitarios, idiomas, estudios en el extranjero... Se hicieron jóvenes con la movida y en las discotecas y vivieron los años del éxtasis, la España de Almódovar y la entrada en la Comunidad Europea.

La generación de Felipe VI, la que nació entre los años 1966 y 1970, supone casi el 10% de la población leonesa. Nacieron en la provincia dos mil más. Así que no están todos, ni, sobre todo, todas. Son más las mujeres que han emigrado. Tiraban de chupete cuando se inició el éxodo rural y los trenes que surcaban León de oeste a este se llevaban a mucha gente hacia Barcelona, Bilbao o más allá de Irún.

Eran, son, tiempos difíciles. «Conscientes de las dificultades económicas de nuestra provincia hacemos un llamamiento a autoridades y empresarios para que colaborando estrechamente pongan todos los medios a su alcance a fin de garantizar la estabilidad en el empleo».

El llamamiento del Consejo ed Trabajadores de la la provincia, una estructura del sindicalismo vertical franquista, fue publicado en el Diario de León el 30 de enero de 1968. El día que nació Felipe de Borbón y Grecia.

Noticia el primer día

Felipe VI es noticia desde el mismo día de su nacimiento. Aunque poca gente la pudo ver en la televisión, fue mucha la que la escuchó en la radio. Desde el 7 de enero se había alzado con el número 1 de los 40 Principales la canción de los Pic-Nic que lleva por título Cállate Niña y seguía con aquello de No llores más.

La noticia del nacimiento del tercer hijo de quien iba a ser el sucesor de Franco (ley de 1947) la leyeron los leoneses esa misma tarde en una esquina de la primera página. Era el primero varón. Nada se hablaba entonces de que se convertiría en el futuro heredero de la corona. Su padre sería ratificado un año después como sucesor por las cortes franquistas.

El día que nació se clamaba en León, en fin, por una carretera sin peaje que uniera el valle del Torío con Asturias por el puerto de Piedrafita. Una carretera moderna y nacional. Hoy se esperan aún infraestructuras para la montaña y comunicaciones que potencien la centralidad de León en el noroeste.

La generación leonesa de Felipe VI rompe la sintonía de las estadísticas provinciales. Si en el conjunto de la población hay un 52% de mujeres y un 48% de hombres, las cohortes leonesas de entre 43 y 48 años arrojan cifras de 22.947 hombres y 22.649 mujeres.

Sus padres trabajaban sobre todo en los sectores primarios de la provincia, había mucha minería y en la agricultura remolacha y lúpulo, además de cereales y legumbres en las zonas de secano. Crecía León al pairo de la industria química y Antibióticos, la Azucarera y el ferrocarril. El sector servicios era incipiente. Ponferrada era la ciudad del dólar. Además del carbón y la central térmica estaban en activo las explotaciones de Coto Wagner y Coto Vivaldi.

De la EGB a la mili

Sus madres eran mayoritariamente amas de casa. Pero también las hubo que compatibilizaron trabajos remunerados con crianza, con o sin contrato. Cosían sin parar. Y lavaban mucho a mano. La mayoría tenía estudios primarios y el analfabetismo no estaba erradicado. La generación del nuevo rey vive sobre todo en las zonas urbanas y es la que ha colonizado, con otras más jóvenes, el área metropolitana en busca de viviendas más asequibles.

Son parte de la era de la EGB, muchos estudiaron en internados, como el entonces príncipe, y los chicos fueron llamados a filas. La mili era obligatoria y no se había regulado la objeción de conciencia.

A la generación de Felipe VI pertenecen los primerísimos insumisos. «La mili durará menos, los soldados serán más jóvenes y gran parte la hará en su región», reza un titular de 1984. Al príncipe, en eso también fue diferente, le tocó pasar por los tres ejércitos.

Estrenaron las becas Erasmus a finales de los 80. Votaron por primera vez en 1986, aunque alguno pudo decir no, o sí, depende, a la OTAN. En 1985 fue la primera vez que votó el entonces príncipe de Asturias. No volvió a ejercer el derecho a sufragio, que la familia real no tiene limitado, hasta 20 años después, en 2005, en la consulta que se hizo sobre la Constitución Europea.

Desigualdades reales

Ellos y ellas, igual que el futuro rey, están en plena etapa productiva. En la provincia de León suponen en torno al 12% de cotizantes en la Seguridad Social en la provincia. El 15,7%, un total de 7.224 personas, sufre la lacra del paro. Más ellas (3.672) que ellos (3.552). Suman el 15,7% del total de personas en paro, siete puntos por debajo de la tasa general de desempleo en la provincia y cuatro menos que la que observa el grupo de 25 a 45 años.

Tenían entre ocho y 12 años cuando se aprobó la Constitución que elimina la discriminación por sexo. Pero las diferencias salariales entre hombres y mujeres siguen siendo una realidad estadística irrebatible.

Ellos cobran entre 23.741 y 26.014 euros al año. Ellas tienen un sueldo que oscila entre 18.583 y 20.098 euros al año. El salario medio, de 21.377,15 a 23.2429,29 euros año, dista mucho de las expectativas económicas y del estatus del futuro rey. Felipe VI se ha tenido que preparar a fondo y está sometido a muchas presiones, pero nunca se ha tenido que enfrentar a una carta de despido ni al proceloso mercado de trabajo ni a la reforma laboral.

Más funcionarios

El sector servicios es actualmente el que más empleo da a la población activa leonesa y también a la generación de Felipe VI. Agricultores quedan pocos y en el sector minero algunos han conseguido prejubilarse y otros esperan que llegue la hora de la suya, retrasada por los recortes que ha sufrido el carbón. Los servicios educativos y sanitarios son uno de los sectores que dan más empleo en la provincia. En la diáspora hay más de 47.000 personas de las cuales unas 2.000 están entre los 43 y los 48 años.

El autoempleo no lo inventaron, pero ya lo han cultivado en abundancia por vocación o por necesidad. También son la generación que ha asistido y es protagonista del tejido asociativo que surgió con fuerza en los años 90 para dar respuesta a las necesidades de atención a personas con alzhéimer, enfermedad mental, esclerosis múltiple... Pasaron del comedor escolar a la comida basura del burguer. Han probado todo. A Felipe VI también le gustan las hamburguesas y la comida mexicana. Y la japonesa. Busca establecimientos de precio medio.

Hay quien se ha hecho vegano y han redescubierto el yoga, puesto de moda el Pilates y el running. El futuro rey practica la vela, como su padre. Y esquía menos de lo que le gustaría, cuentan, porque no es del agrado de su esposa. En León encontraría a bastante gente de su generación en las pistas de San Isidro y Leitariegos. Seguro que está invitado y más ahora que va a ser rey. A ver si Leticia.... por aquello de que a Asturias se pasa por León.

Natalidad por los suelos

La generación del baby boom inició el descenso en picado de las tasas de natalidad en la provincia. En 1999, cuando las mujeres nacidas el mismo año que el futuro rey, 1968, cumplían los 31 años se tocó suelo con 6,36 nacidos por mil habitantes. Actualmente esta tasa de nacimientos se ha recuperado algo y supera los 7 nacimientos por mil habitantes con la aportación de las mujeres inmigrantes.

Es la generación que más ha retrasado la maternidad y en la que formar una familia tradicional empezó a dejar de ser objetivo prioritario para algunas y para algunas.

El futuro rey tampoco madrugó para ser padre, aunque el reloj biológico no rige para los hombres de la misma manera que para las mujeres. Cuando su primogénita Leonor vino al mundo, el 31 de octubre de 2005, el príncipe tenía 37 años.

Se casan menos y se divorcian más. En el tramo de edad de 43 a 48 años se registran en León las cifras más altas de divorcios al año. Uno de cada tres pertenece a este tramo. De 778 hombres divorciados en la provincia el año pasado un total de 284 pertenecen a este tramo de edad y de 778 mujeres divorciadas un total de 259 están en dicha franja.

Otro fenómeno que se ha multiplicado desde los años 80 es el porcentaje de nacidos de madre no casada. A principios de los 90 era de 9,37%, en el año 1999 alcanzaba el 14,45% de los nuevos nacimientos y en el 2012 supera el 40%. Algo ha tenido que ver en este cambio esta generación que ha asistido, como espectadora o como protagonista, a los importantes cambios ocurridos en España desde la llegada de Juan Carlos I al trono en 1975, tras la muerte del dictador.

Horizonte Lomce

Es una edad crítica, dice el tópico. Y muy fecunda, aunque se propague menos. La generación del príncipe con hijos en edad escolar estrenará la Lomce en la Primaria y en la Secundaria y tendrá que hacer muchas cuentas para poder dar estudios universitarios a sus hijos e hijas si no cambia el panorama de recortes en becas. La generación que comparte tiempo vital y rasgos biográficos con el futuro rey tenía apenas 18 años cumplidos cuando se universalizó el derecho a la asistencia sanitaria y se aprobó la primera ley despenalizadora del aborto.

Es una generación poco politizada. Nacieron al calor de mayo del 68 y de las movilizaciones contra la guerra del Vietnam. Pero en la transición española eran demasiado pequeños para participar de modo directo en aquel proceso. Ahora, dicen, es su turno. La juventud les empuja con deseos de cambio en la calle y en la corona.

En mayo de 1968, cuando Felipe VI era un niño de teta y ni siquiera era príncipe, en León unos jóvenes eran encarcelados y sometidos a un consejo de guerra por distribuir propaganda comunista.

El lunes había leoneses y leonesas de la generación del futuro rey exigiendo un referéndum o reclamando la III república. La generación de Felipe VI es tan variada como cualquier otra aunque es posible que muchos lleven en el móvil la sintonía de alguna canción de Alejandro Sanz. Cuentan que es la que suena en el del príncipe.

A la generación leonesa de Felipe VI le separa de Felipe, sobre todo, el destino escrito para el príncipe de Asturias en la Constitución de 1978: es el heredero de Juan Carlos I.

Habla la generación leonesa de Felipe VI
Comentarios