sábado 23/10/21
Un monolito recuerda a los represaliados

Los 35 nombres de la Curva de Magaz

Identificados los ‘paseados’ de Camponaraya y los asesinados en el municipio entre 1936 y 1945 que el próximo sábado recibirán un homenaje «apolítico» en la carretera de Magaz de Abajo

Un monolito recordará quienes fueron

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José ‘Morete’, Ángel González y Francisco Gundín. CORTESÍA MACÍAS

grafisA Amaro López García, un joven aprendiz de herrero, lo mataron en la carretera de San Andrés de Montejos por gritar «¡Viva Rusia!» en una taberna de Camponaraya. Era el mes de octubre de 1936 y su familia se atrevió a denunciar su desaparición, incluso detuvieron a los culpables, un grupo de pistoleros falangistas de la zona de Priaranza del Bierzo, pero todo el proceso se volvió en contra de la víctima y no hubo ninguna condena.

A los hermanos Gabriela y Marcelino Hompanera y sus sobrino Eduardo, los asesinaron un mes antes en la carretera de Magaz de Abajo para quitarle a la primera, que había sido sirvienta de un hacendado de Páramo del Sil, la herencia que estaba a punto de recibir de su patrón. Los hilos —cuenta el investigador Santiago Macías— los había movido «un abogado de Ponferrada» contratado para realizar los trámites del traspaso de propiedades que aprovechó el comienzo de la guerra para pescar en agua revuelta. Pero los Hompanera lograron esconder a otro sobrino, llamado Antonio, que al final pudo heredar una parte.

A José Merayo Reguera, al que todo el mundo conocía por Morete en Flores del Sil, el barrio de Ponferrada al que dio nombre en la primera asamblea vecinal celebrada en mayo de 1936, se lo llevaron por delante «por meter el riego en el barrio», añade Macías. Hoy una calle en el barrio le recuerda.

A Ángel González, casi un anciano de Ponferrada, también lo asesinaron en Magaz de Abajo en represalia porque sus dos hijos habían huido a Asturias para luchar con los republicanos.

Y a Manuel Sobrín Veintemillas, que se escondía como un ‘topo’ en una casa de Villafranca del Bierzo, se lo llevaron en medio de un gran escándalo callejero en el verano de 1938, porque el detenido fue dando voces hasta el calabozo, convencido de que lo iban a matar. Y así fue. También lo asesinaron en Magaz después de callarle la boca a golpes.

Son algunos de los nombres, algunas de las historias, de las tragedias que el próximo sábado 8 de mayo a mediodía recordará el monolito que por iniciativa de Oli Vega y la concejala de Ponferrada, Lorena González, de Podemos y —con la colaboración de la Junta Vecinal de Magaz de Abajo, el Ayuntamiento de Camponaraya, la Asociación para la Recuperación de la Memoria, que se ha encargado de los trámites, y los datos que ha aportado el propio investigador Santiago Macías—se colocará en la curva cerrada y con un cambio de rasante donde enterraron a muchos de ellos.

Presencia de familiares

Después de contactar con algunos de sus familiares y descendientes para que el sábado estén presentes en un acto «apolítico», insistía ayer el vocal de la pedanía Oli Vega —que comenzó a proyectar el homenaje hace cinco años, cuando entró como concejal en Camponaraya— la Junta Vecinal ya ha emitido un bando que hoy comenzará a distribuir por las calles para anunciar el acto. Unos versos, la música de una cantautora y la colocación de una placa en un monolito de piedra recordará a los 11 represaliados de Camponaraya en otros lugares del Bierzo, a los 23 paseados en Magaz de Abajo y al asesinado junto a la cooperativa de Camponaraya, el cacabelense Cayetano Arias. Porque rara vez los verdugos ‘paseaban’ a sus víctimas en el mismo municipio donde residían.

Los 35 nombres de la Curva de Magaz