lunes 26/7/21

Fidalgo gana el Cossío por su mirada sobre un Bierzo minero ya sin minas

El jurado resalta la visión de la despoblación y de la Ciudad del Dólar del periodista del Diario
Carlos Fidalgo, fotografiado el pasado mes de septiembre en el Museo de la Energía. ANA F. BARREDO

Los Cossío vuelven a premiar el mejor periodismo de Diario de León. Carlos Fidalgo, que el próximo año cumplirá 25 como periodista en la Delegación del Bierzo, se alzó ayer con el XXXIV Premio de Periodismo Francisco de Cossío en la modalidad de prensa por una serie de reportajes que presentó bajo el sello ‘Las cuencas vacías’. Publicados entre el 23 de octubre de 2018 y el 31 de diciembre de 2019, el jurado valoró su visión sobre el fenómeno de la despoblación en los pueblos de montaña del Bierzo Alto a partir del declive del carbón y la Ponferrada de la Ciudad del Dólar.

«Me ha emocionado porque he vuelto la vista atrás en un momento muy difícil para la prensa escrita y es toda una inyección de energía que quiero compartir con toda la plantilla de Diario de León», señalaba ayer este periodista de Bembibre, que a su reciente premio Letras del Mediterráneo por su novela Stuka suma ahora este galardón, el más importante de la Comunidad.

La serie ganadora incluye un reportaje sobre Santibáñez de Montes, un pueblo que desapareció legalmente en 2010; otro sobre Matavenero, un tercero sobre el edificio Uría de Ponferrada, el más alto de la conocida como Ciudad del Dólar en los años del auge del carbón y uno que, en la nota hecha pública tras el fallo, se destaca sobremanera, con motivo del 70º aniversario de la primera central térmica de Compostilla, que sirvió a Fidalgo «para investigar un suceso que algunos medios de comunicación daban como cierto: el intento de matar a Franco en Ponferrada durante el verano de 1949 por parte de la guerrilla, un atentado que nunca existió, pero que Fidalgo aprovecha para rastrear la forma en la que el supuesto bulo se acabó por filtrar a la prensa hasta darlo por cierto», resalta la nota.

Los dos primeros reportajes premiados forman la cara y la cruz de la despoblación en el Bierzo Alto, según explicó ayer Fidalgo. La cruz es ‘El pueblo que se borró del mapa... y la gente que no quiere olvidarlo’, que narra la historia de Santibáñez de Montes, literalmente devorado por la mina de carbón que dio de comer a sus vecinos durante décadas. Un lugar que dejó de existir como entidad legal después de medio siglo de abandono, y de cómo los habitantes de Santa Marina de Torre, en las mismas montañas del Bierzo Alto, han recuperado el arco de la antigua iglesia en ruinas. «El momento más emocionante de aquel reportaje fue descubrir, en el cementerio abandonado de Santibáñez, una lápida reciente; la familia de un antiguo vecino emigrado a Baracaldo había enterrado allí sus restos, a pesar de todo», recuerda el periodista de Bembibre.

La cara es ‘Matavenero, 30 años de utopía... encerrada entre las montañas’, que cuenta cómo un pueblo muerto resucitó con la llegada de un grupo de ecologistas que trataron de crear una utopía rural; «una comuna en el mismo municipio de Torre del Bierzo que, con sus luces y sus sombras, sigue existiendo treinta años después, resalta Fidalgo. Los otros dos son una mirada sobre la Ponferrada más próspera.

Fidalgo gana el Cossío por su mirada sobre un Bierzo minero ya sin minas