domingo. 26.06.2022
La antesala de la cita con el rey

Las otras visitas reales a un Bierzo muy cambiado

El viaje de tres días de Juan Carlos I y Sofía ha sido el más importante, pero la reina también inauguró el Monasterio de Carracedo y el Teatro Bergidum; y antes estuvieron Mariana de Neoburgo e Isabel II

Cuando en mayo de 1997, el Príncipe de Asturias viajó a Ponferrada para reunirse con una representación de alcaldes mineros, ya manifestó su intención de regresar algún día al Bierzo en visita oficial. 25 años, una abdicación y una proclamación después, el ya Rey Felipe VI cumplirá mañana mismo con esa pretensión.

«Con todo mi afecto y honor, saludo al excelentísimo Ayuntamiento de Ponferrada con ocasión de mi visita (...). Este es un día que recordaré como el primero que paso en la comarca del Bierzo para conocer sus realidades», dejó escrito el todavía aspirante a monarca en el Libro de Honor del Ayuntamiento que volverá a pisar mañana, después de clausurar los actos organizados con motivo del 25 aniversario del Campus de Ponferrada de la Universidad de León, que justamente abrió sus puertas aquel curso de 1997.

La de mañana será la primera visita de Felipe VI como rey, pero otros reyes llegaron antes. Sus padres lo hicieron en septiembre de 1999 con un viaje de tres días en el que Juan Carlos I y Sofía de Grecia recorrieron la geografía comarcal, desde Villafranca del Bierzo hasta Bembibre, pasando por Ponferrada, Toreno, Ca

cabelos, Cubillos del Sil, Molinaseca, Puente de Domingo Flórez y San Pedro de Trones, Las Médulas y Folgoso de la Ribera. Fue un viaje frenético en el que los monarcas conocieron de cerca todas las versiones de un Bierzo (carbonero, turístico, pizarrero, energético y agrícola) que ha cambiado mucho en los últimos 20 años.

20.000 personas aclamaron a los reyes a su llegada a Ponferrada en la primera tarde de visita a la comarca allá por 1999 —unas 3.000 habían ovacionado al príncipe en la plaza de la Encina tan solo dos años antes— y las multitudes, los vítores y las flores se repitieron en cada uno de los pueblos que pisaron. 170 periodistas fueron acreditados oficialmente y varias brigadas de trabajadores forestales acondicionaron a conciencia los caminos de Las Médulas por los que iban a pasar los monarcas.

Una visita frenética
En 1999, los reyes visitaron una decena de munipios para conocer la realidad de la comarca

Antes de ese viaje, solo había venido la Reina Sofía en dos ocasiones. La primera fue en julio de 1991 para inaugurar la restauración del Monasterio de Santa María de Carracedo costeada por la Diputación Provincial de León. Una hora y media duró la visita, que incluyó un ágape en el complejo monacal en el que trabajaron 28 personas entre cocineros, metres y camareros. La reina llegó en helicóptero y no dio pie a preguntas de la prensa.

La segunda se produjo en octubre del año 1996 y fue igualmente breve. En aquella ocasión, para inaugurar el Teatro Bergidum tras una rehabilitación de cuatro años y más de 400 millones de pesetas de inversión. Pero, primero, departió por iniciativa personal con las religiosas del Convento de la Purísima Concepción de Ponferrada, que le ofrecieron zumo de pera y unos pasteles hechos por ellas y le regalaron un conjunto de pañuelos grabados con su nombre. Tras ello, recorrió a pie el tramo de 250 metros que separa el convento del teatro, donde estaban previstas varias actuaciones, incluida la de Amancio Prada.

Tres horas estuvo Sofía de Grecia en la capital berciana en 1996. También llegó en helicóptero desde León, donde por la mañana había inaugurado el curso escolar de Primaria y Secundaria junto al Rey Juan Carlos I. Fue la primera visita de una reina consorte en casi tres siglos. Antes, en 1690, había estado Mariana de Neoburgo, la segunda esposa de Carlos II, el último rey español de la dinastía de los Austrias.

La reunión de Felipe
Los alcaldes mineros que se citaron con el príncipe en 1997 destacaron su conocimiento del sector

Pero otra reina, Isabel II, pasó por Ponferrada en 1858, en un viaje oficial por varias provincias que también la llevó hasta Villafranca del Bierzo. Recuerda el director de la Biblioteca Municipal y del Archivo Histórico de Ponferrada, Jesús Álvarez Courel, que en la crónica de aquel viaje quedó recogida la donación que la soberana realizó para reparar el maltrecho portón de acceso al Castillo de los Templarios.

La de Felipe VI será, por tanto, la tercera visita oficial de un rey de España a Ponferrada y el Bierzo en los últimos dos siglos, después de la Isabel II y Juan Carlos I. No obstante, el ahora rey emérito estuvo, al menos, en otra ocasión documentada en el Bierzo. Fue en 2003, en el marco de un viaje privado a Galicia. Él y Sofía pernoctaron y comieron en el Hotel Ancares de Balboa y aprovecharon para visitar la palloza.

Anécdotas reales

Relata la periodista de Diario de León Ana Gaitero en una crónica firmada el 5 de julio de 1991 —el día que se inauguró el Monasterio de Carracedo— como una joven adolescente llamada Simoneta entregó a la Reina Sofía un ramo de hortensias para darle la bienvenida. Era la hija del entonces vicepresidente de la Diputación para el Bierzo, Antonio Canedo, que después del acto reconoció la relación familiar «un poco turbado», según la descripción de la redactora. Fue una de tantas anécdotas que marcaron las visitas de los reyes.

El bocadillo y el erizo
La reina comió un bocata de tortilla del bar Suiza y el rey se pinchó con un erizo de castañas

El bocadillo de tortilla que la comitiva que acompañó a Sofía de Grecia encargó en el bar Suiza de Ponferrada para que la reina comiera algo en su regreso a Madrid tras la inauguración del Bergidum. El incidente de Juan Carlos I en Las Médulas, cuando impresionado por los castaños se aventuró a coger un erizo y se pinchó en la mano. La famosa comida que Salomé le sirvió a los monarcas en Toreno, con el pollo de corral, los chipirones y el flan de huevo casero como platos estrella. El comentario que la reina hizo sobre la «mirada graciosa» de la virgen de la Encina durante su visita a la basílica. El plato de porcelana que la peluquera del Hogar de la Tercera Edad de Ponferrada le entregó a Sofía en Villafranca del Bierzo, sorteando todas las barreras de seguridad. O la conducta de los propios reyes, también en Villafranca, al decidir saltar un seto de los jardines del Parador Nacional de Turismo para contemplar de cerca a los gigantes y cabezudos que habían acudido a la recepción junto a la banda folclórica, ya que este día eran fiestas patronales. Todas ellas son algunas de las anécdotas que han dejado las visitas reales a la comarca. Como el intento infructuoso del alcalde roquero de Oencia, el ya fallecido José Estanga, por cantarle una de sus canciones al rey.

En la era de Felipe VI, Ponferrada se prepara de nuevo para recibir a un rey. En el entorno del Campus de Ponferrada ya se está disponiendo todo para garantizar la seguridad del monarca. El programa comenzará a las 11.00 horas con una visita a las instalaciones antes del acto solemne, la firma en el Libro de Honor y un ágape. Después, el rey visitar el Ayuntamiento.

Las otras visitas reales a un Bierzo muy cambiado
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