miércoles 8/12/21

La crisis motivó la salida masiva de extranjeros irregulares durante 2012 y provocó un ligero aumento de los que tienen permiso de residencia, principalmente por motivos laborales.

Aunque parecía un secreto a voces, si se cruzan los datos del Padrón y de la Secretaría de Estado de Inmigración del Ministerio de Empleo queda claro que más de 10.000 inmigrantes extracomunitarios, los que se encuentran dentro del régimen general, abandonaron la Comunidad el pasado año obligados por la crisis, que ha reducido las opciones de encontrar o mantener un puesto de trabajo, y por el decreto del Gobierno, aprobado en abril del año pasado, para cobrar a los foránes por la atención sanitaria, cuya gratuidad era uno de los pocos motivos que sujetaba a este colectivo de fuera de la UE a inscribirse en el Padrón, según explicaron a Ical fuentes ministeriales.

De este modo, la salida de extranjeros de Castilla y León se produce entre aquellos que no estaban regulados, ya que los que tienen permiso de residencia, el que expide el Ministerio de Empleo, continúan en aumento a pesar de la crisis, aunque a un ritmo lento, concretamente del 0,12 por ciento, que se traduce en 228 personas más, hasta alcanzar el año pasado 192.012 inmigrantes con certificado de registro, de los que casi 30.000 se encuentran sin empadronar.

Renovación anual

En todo caso, los extranjeros con permiso, que deben renovarlo de forma anual aunque cuenten con contrato indefinido en su empresa, tienen acceso a los mismos servicios que un ciudadano con nacionalidad española, aunque si perdieran su empleo contarían con un plazo de tiempo para abandonar el país. Lo mismo ocurre con aquellos que proceden de algún país de la Unión Europea o de la AELC (Asociación Europea de Libre Cambio), formada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza, que disponen de libre movimiento.

De los 192.012 extranjeros con permiso de residencia por motivos laborales, 117.180, seis de cada diez, corresponden al régimen comunitario, es decir, los de países de la Unión Europea y de la AELC, así como a sus familiares y los de españoles que sean nacionales de terceros países. La crisis ha motivado una reducción del 0,29 por ciento de este colectivo (-340), que salieron de Castilla y León seguramente ante la pérdida de un empleo.

Esta pérdida se compensó, de forma relativa, con los 568 nuevos inscritos en el régimen general, que se aplica a los nacionales de terceros países, una cifra que supuso un 0,76 por ciento más, hasta alcanzar los 74.832 personas. De éstos, más del 70 por ciento se encuentran con la autorización en vigor de residencia de larga duración, y una décima parte, 8.214, por reagrupación familiar, es decir, que siguieron el camino hacia la región detrás de otros compatriotas con parentesco. Casi todos ellos proceden de Sudamérica.

Por provincias, el número total de inmigrantes regulares descendió en el último año en Ávila, Burgos y Segovia.

La crisis reduce la cifra de extranjeros y aumenta la de los que se legalizan
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