lunes. 27.06.2022

El nuevo PP de Feijóo abre la puerta a un pacto entre Mañueco y Vox en la Junta

El líder de facto del partido deja recaer toda la responsabilidad del acierto o el fracaso en el presidente de la Junta
                      Tudanca con Ana Sánchez ayer, en la Comisión Ejecutiva del PSCyL celebrada en Valladolid. R. GARCÍA
Tudanca con Ana Sánchez ayer, en la Comisión Ejecutiva del PSCyL celebrada en Valladolid. R. GARCÍA

El nuevo PP que lidera de facto ya Alberto Núñez Feijóo abrió ayer las puertas de para en par a un pacto de Gobierno en Castilla y León con Vox. Lo hizo el propio Feijóo y también la portavoz del Grupo Popular en el Congreso de los Diputados, Cuca Gamarra.

El presidente de la Xunta de Galicia y candidato a presidir el PP, Alberto Núñez Feijóo, defendió ayer que se deje gobernar a Alfonso Fernández Mañueco que lidera la lista más votada en las elecciones de Castilla y León y recalcó que las «líneas rojas» del PP pasan por respetar la Constitución, el Estado de las Autonomías y los compromisos en materia de igualdad. Dicho esto, sostuvo que el PSOE que no está para dar «lecciones» de pactos al PP viendo las formaciones con las que cierra acuerdos.

Respondió así al líder de los socialistas en Castilla y León, Luis Tudanca, después de que en el Comité Federal del PSOE del domingo instara a Feijóo a «demostrar» que quiere «hacer cosas diferentes» en el PP y «frenar el pacto que Mañueco tiene y piensa hacer con la extrema derecha».

El mandatario gallego dijo en una entrevista en Antena 3 que resulta «irónico» que el PSOE les quiera «poner deberes» cuando es «incapaz de controlar a sus propios socios», en alusión a Podemos. «A Tudanca se le llamó para hablar con él y fue el primero al que convocó Mañueco, y la respuesta fue de una soberbia bastante intensa», enfatizó.

Feijóo señaló que «no es muy respetuoso» que Tudanca, que ha «perdido las elecciones» en Castilla y León, a la entrada de un Comité Federal del PSOE «intente dar lecciones de lo que debe hacer» el PP, que ha «ganado» esos comicios.

«Responsabilidad" de Mañueco

Al ser preguntado expresamente si es partidario de que Vox entre el Gobierno para evitar una repetición electoral, Feijóo dijo que él no le va a dar «poder» a Mañueco sino que él ya tiene el «poder» que ha logrado en las urnas porque ha «ganado» y es «el único que puede ser presidente» de esa comunidad.

Preguntado entonces si no va a poner líneas rojas al Gobierno de CyL y la posible entrada de Vox, recordó que en el Comité Ejecutivo le dijeron a Mañueco que tiene «la responsabilidad de pensar lo que va a hacer» y «después de pensarlo hacerlo».

«No he visto más líneas rojas que respetar la Constitución, respetar el Estado de las Autonomías, respetar nuestros compromisos en materia de igualdad y respetar nuestro planteamiento atlantista y europeísta. Nuestro proyecto no es pensar si podemos pactar con este o con el otro sino que es ganar y ensanchar el PP», manifestó.

Inidcó que muchos de los votantes de Vox proceden del PP, del PSOE o de Ciudadanos y ha agregó que ahora el objetivo es «recuperarlos», máxime cuando antes no lograba representación electoral.

«El PP no es Vox, no lo ha sido, ni lo es ni lo será pero lo que está muy claro es que no vamos a aceptar que el PSOE nos diga con quién podemos pactar, viendo exactamente con quién pactan ellos», dijo.

A esta correinte se sumó la portavoz del Grupo Popular en el Congreso y coordinadora general del PP, Cuca Gamarra, que dijo ayer que Mañueco tiene autonomía para formar gobierno y ha recalcado al PSOE que no está para dar lecciones cuando está en Moncloa «gracias a los votos de nacionalistas, independentistas y de Bildu».

El presidente en funciones de CyL, que «ganó las elecciones», es el que tiene «la capacidad de liderar esas negociaciones y llegar a los acuerdos que considere necesarios», dijo Gamara.

Sobre los pactos, el portavoz de Vox, Jorge Buxadé, dijo que las negociaciones con el PP en Castilla y León «están vivas» y confía en que «al final puedan llegar a muy buen término».

El nuevo PP de Feijóo abre la puerta a un pacto entre Mañueco y Vox en la Junta