jueves 26/5/22

Adiós a un actor único, rojo y genial

Fallece a los 79 años Juan Diego, ganador de tres Goyas y protagonista de ‘Los santos inocentes’ y ‘El viaje a ninguna parte’ El mundo del cine y la política elogia su trayectoria
                      Juan Diego en una foto de archivo de 2018. JUANJO MARTIN
Juan Diego en una foto de archivo de 2018. JUANJO MARTIN

Juan Diego presumía de ser de pueblo, sabía asir una guadaña para segar y hasta se ponía a ordeñar sin inmutarse pese a que la vaca trastabillase. Era de Bormujos de Aljarafe, Sevilla, y trató a su padre de usted hasta los 24 años. Nunca había fumado delante suyo. Hasta que sacó un pitillo a esa edad y su padre le miró a él y no al cigarrillo. Entonces supo que podía tratarle de tú. Juan Diego sabía de la vida. Y le tocó encarnar a memorables hijos de perra, «personajes que se han quedado en la memoria de la gente», constataba. Cuando los encaraba, decía que sacaba al canalla que llevaba dentro. Sin embargo, ayer el cine y el teatro español lloraban a un hombre bueno y comprometido, con el que todos se sentían en deuda. Lo resumía lloroso Juan Echanove: «Le debemos la dignidad, el oficio, la solidaridad, la responsabilidad. Era el mejor».

Juan Diego Ruiz Moreno falleció este jueves a los 79 años en la Clínica de la Zarzuela de Madrid. La capilla ardiente se instalará mañana en la sala principal del Teatro Español. Arrastraba diversas dolencias, lo que no le había impedido permanecer en los platós hasta el último momento. El año pasado le vimos en dos películas, ‘El cover’ y ‘Xtremo’, y en la serie ‘Los hombres de Paco’. Y tiene dos largometrajes pendientes de estreno: ‘Historias’ y ‘Venus’. 140 papeles entre películas y series, además de una fecunda carrera teatral. No está mal para aquel chaval de Bormujos que soñaba con ser torero «por los romances que se cantaban». Su hermano acabó de novillero y él estudió Arte Dramático en_Sevilla. Inició estudios de ingeniero agrónomo, pero a los 18 años ya estaba en Madrid buscándose la vida como extra en los espacios dramáticos de Televisión Española. Con veintipocos se fogueaba junto a los mejores actores del mítico ‘Estudio 1’: Adolfo Marsillach, Emilio Gutiérrez Caba, Manuel Galiana...

El señorito déspota de ‘Los santos inocentes’, encarnación de la crueldad y el clasismo de los terratenientes franquistas; Francisco_Franco en ‘Dragón Rapide’, el tirano con las ideas más alejadas posibles de las suyas; el actor borrachín y cínico de ‘El viaje a ninguna parte’; Antonio Izquierdo, el asesino analfabeto de Puerto Hurraco en ‘El 7º día’; el místico San Juan de la Cruz en ‘La noche oscura’; el melindroso fraile capuchino e inquisidor de ‘El rey pasmado’, temeroso de los placeres de la carne; Antonio_Delgado, el ‘Padre Coraje’ de Benito Zambrano que llevó ante los tribunales a los asesinos de su hijo...

Todos esos inolvidables papeles en cine y televisión pertenecen a este andaluz enjuto con voz de trueno, que atesoraba tres Goyas —dos como secundario por ‘El rey pasmado’ y ‘París-Tombuctú’ y uno de protagonista por ‘Vete de mí’—, una Concha de Plata y una cincuentena de galardones. Un día de libranza Militante en el Partido Comunista desde finales de los 70 hasta 1982, Juan Diego fue uno de los ‘rojos’ oficiales de nuestra farándula. Estuvo detenido tres veces y fue junto a Concha Velasco uno de los cabecillas de la huelga de actores de 1975, exigiendo un día de libranza en los teatros. Porque hasta entonces se trabajaba los siete días de la semana a doble función. La mismísima Lola Flores se sumó a la primera movilización política del sector cultural en España.

«El mío no es un compromiso militante, como en la clandestinidad o en la Transición», contaba hace unos años a este periodista. «Veo cosas injustas a mi alrededor que se pueden solucionar a través de la cultura. Señalaré y exigiré siempre que los Gobiernos procuren la felicidad del ciudadano. El Estado no puede gobernarnos como si fuéramos obreros de una fábrica». Juan Diego recogió en 2018 el Premio_Ercilla por una carrera teatral que también unió riesgo y compromiso. En 1980 estrenó ‘Petra Regalada’, de Antonio Gala. Después vinieron ‘El beso de la mujer araña’, de Manuel Puig, dirigida por José Luis García Sánchez, y ‘El lector por horas’, de José Sanchis Sinisterra, junto con Clara Sanchis, hija del autor y madre de uno de sus dos hijos, Diego. La última vez que se subió a los escenarios fue en el estreno en Huesca en 2019 de la adaptación de ‘El coronel no tiene quien le escriba’, de Gabriel García Márquez, dirigida por Carlos Saura. Sus problemas de salud llevaron a que fuera sustituido tras las primeras funciones por Imanol Arias.

«Me parece que he sido medianamente consecuente, he hecho lo posible para estar contento conmigo mismo. Hasta ahora no me doy asquito», hacía balance. Juan Diego tenía tan claras las prioridades en la vida que cuando sus padres enfermaron, se retiró de la vida pública durante cuatro años para cuidarlos. «Decidí que el público se merece muchas cosas, pero que si no tengo de dónde sacar y de dónde ser...», argumentaba. Cuando Luis García Berlanga recogió uno de sus Goyas por ‘París-Tombuctú’, piropeó al actor, que se pasaba toda la película desnudo: «Es el único actor con pelotas para salir en pelotas».

Adiós a un actor único, rojo y genial
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