viernes 21/1/22

Un ágora infantil para que los más pequeños amen la poesía

El encuentro impulsado por Ramiro Pinto, con la colaboración de la Asociación Auryn, fomenta la creación literaria de los niños con espíritu didáctico e imaginativo
                      Imagen de recuerdo de la actividad realizada en torno a la creación poética. PACO FERGAR
Imagen de recuerdo de la actividad realizada en torno a la creación poética. PACO FERGAR

El Ágora poético de León, con su presencia tradicional en San Marcos, cuida la cantera. Y lo hace con iniciativas como la realizada con la participación permanente de la asociación Auryn.

Este Ágora Infantil jugó con las metáforas. El próximo será con las rimas como forma de encontrar el ritmo en el lenguaje. En definitiva, se conseguirá que los pequeños poetas cuando se enfrenten al temido folio en blanco sí que tengan las herramientas necesarias para que la imaginación fluya, eso sí, con esfuerzo y dedicación. Esto es, aquello de que las musas te pillen trabajando.

«Hemos visto que cuando se comunica un sentimiento el lenguaje adquiere ritmo: el grito, la risa, el llanto. La metáfora nos permite abrirnos a la imaginación, hacer imágenes, eso es la metáfora. Llevaron algunas que leyeron: Las nubes lloran; Las nubes son algodón, el delfín azul, el mar azul, el cielo azul, la luna cuando come se llena...», recuerda Ramiro Pinto.

El acto se celebró en el Musac: «Se nos ha brindado una gran oportunidad con la exposición de la artista japonesa afincada en España, Kaoru Katayama, que se titula y lanza la pregunta: ¿Por qué los monos se suben a las ramas? En relación a este interrogante hay varios cuadros pintados a tinta china.

«Ha sido muy curiosa la respuesta de los niños, en comparación con la de algunas personas adultas que han participado. Tenía que ser en relación a un cuadro de los expuestos. Un niño advirtió que en ellos no hay monos (excepto en uno) Por eso es una metáfora. Los mayores respondieron que porque es su hábitat para comer. Para sobrevivir y defenderse», explica. Por tanto, confirmado que los niños son los dueños de la imaginación.

Un ágora infantil para que los más pequeños amen la poesía
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