sábado 24/10/20
Confinada

Amaral recibe el Leteo ‘en diferido’

La escritora portuguesa Ana Luísa Durán no pudo recoger ayer el Premio Leteo por culpa del Covid-19. Lo hizo por videoconferencia, en el acto programado en el Auditorio. Es la segunda vez en la historia del Leteo que el premiado no comparece.
El poeta Rafael Saravia aplaude a la escritora Ana Luísa Amaral, que recibió de forma virtual el Premio Leteo. JESÚS F. SALVADORES

La mala suerte persigue al Premio Leteo. Tres años después de la última edición, cuando en 2017 lo recibió el escritor rumano Mircea Cartarescu, el galardón leonés más internacional vuelve a escena. Pese a la pandemia, el poeta Rafael Saravia, alma del Leteo, anunció grandes escritores, incluido el Nobel sudafricano John Maxwell Coetzee para este regreso ‘por la puerta grande’. El galardón recayó finalmente en la afamada poeta portuguesa Ana Luísa Durán (Lisboa, 1956). «La poesía es en mi vida como respirar, yo no sé pensar, ni sentir, sin poesía. Desde que sé poner una palabra delante de la otra, pienso y siento con ritmo, con música. Puede ser trágico a veces, cuando la poesía se sobrepone a la vida, pero a veces la poesía también salva la vida. Nunca supe ni imaginé que iba a ser poeta. Escribo, simplemente», ha confesado la escritora lusa, que finalmente no pudo recoger ayer el premio leonés porque está en cuarentena en su domicilio por culpa del Covid-19.

Es la segunda vez en los 18 años del Leteo que el premiado no comparece. La otra ocasión fue en 2013, cuando Erri de Luca tampoco pudo recogerlo. «Tuvo la amabilidad y el respeto de escribirme estando en la ambulancia que le llevaba al hospital por un derrame cerebral, para decirme que creía que no le dejarían volar para venir a León», explicó entonces Saravia.

Amaral estuvo presente anoche en el Auditorio, donde debía recibir el Leteo, pero por videollamada. La autora de Qué hay en un nombre es actualmente una de las voces más representativas de la lengua portuguesa. A lo largo de su carrera, ha publicado más de treinta libros de poesía, literatura infantil y teatro; además es reconocida por sus traducciones de Emily Dickinson, William Shakespeare y John Updike. La poesía de Amaral, profesora de Literatura en la Universidad de Oporto, es considerada por la crítica como «filosófica». Con frecuencia se compara su obra con la de su admirada Emily Dickinson. Entre sus libros más destacados, Mi señora de qué (1990), Cosas del partir (1993), Epopeyas (1994), Muchos los caminos (1995) y A veces el Paraíso (1998).

La falta de presupuesto impidió que el acontecimiento literario leonés con más proyección internacional cumpliera la mayoría de edad en 2018. La concejala socialista Evelia Fernández —entonces en la oposición—, criticó con dureza la pasividad del Ayuntamiento ante la desaparición del Leteo. El premio ha regresado gracias a una subvención municipal de 20.000 euros —que incluye la celebración de las jornadas paralelas, como la mesa redonda prevista para hoy—. El Leteo, sin dotación económica, lo han recibido Vila Matas, Gamoneda, Ledo Ivo, Paul Auster, Arrabal, Juan Gelman o John Banville.

Los galardonados han aportado muchas de las claves que tiene planteada la cultura y, por tanto, la sociedad. Martin Amis o Adonis analizaron en León las consecuencias del integrismo islámico; Paul Auster, Enrique Vila Matas o John Banville hablaron sin tapujos de su proceso de creación literaria; Fernando Arrabal y Michel Houellebecq demostraron que el absurdo es muchas veces el mejor camino para llegar a la razón; y Juan Gelman iluminó la desesperanza al decir que «la utopía fracasa cada noche para abrir la puerta a otra mejor».

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