lunes 23/5/22
Otra manera de ver los antruejos

Los ojos de Carmen Coque

Botines inaugura la exposición dedicada al antruejo de la fotógrafa leonesa
                      La fotógrafa leonesa Carmen Coque ante algunas de las fotografías de la serie dedicada al antruejo. FERNANDO OTERO
La fotógrafa leonesa Carmen Coque ante algunas de las fotografías de la serie dedicada al antruejo. FERNANDO OTERO

El Museo Casa Botines Gaudí inauguró ayer la exposición Los ojos del antruejo, de la fotógrafa Carmen Coque. La exposición recoge 24 fotografías, catorce de ellas inéditas, que crean una maraña de miradas que la artista leonesa encierra en su cámara y que establecen un proceso, el de la visión, que solo se cierra con la mirada consciente del espectador. Los ojos del antruejo, los ojos de la cámara y los del visitante.

El antruejo es la fiesta carnavalesca propia del norte y centro de la Península, en la que las calles se convierten, por unos días, en el escenario de la liberación ritual de las tensiones masculino/femenino, rico/pobre, hombre/animal, y de la subversión del orden establecido.

A lo largo de cuatro años, Carmen Coque capturó los momentos más descollantes de los antruejos de la Ribera Alta del Órbigo, colocándose en la tradición de Cristina García Rodero y su España oculta —imágenes de un mundo rural a punto de extinguirse—, pero sin ánimo documentalista, sino movida por un ímpetu puramente estético.

Coque hace un uso magistral del blanco y negro para resaltar los contrastes de las texturas que dan forma a la fiesta.

La entrada a la exposición es gratuita y podrá visitarse hasta el 6 de marzo.

                      Una de las fotografías de la exposición de Botines. FERNANDO OTERO

Una de las fotografías de la exposición de Botines. FERNANDO OTERO

Coque sostiene que León «es una ciudad pequeña pero maravillosa. Con lugares ocultos, soledades y vidas ocultas. Platón viene a decir que la ciudad nace porque ninguno de nosotros se basta por sí mismo». La fotógrafa no se plantea si estoy de moda, ni tampoco lo cultiva. «Para mí, el arte y la fotografía son una terapia, las quiero mantener libres de cargas», dice.

Coque es psicopedagoga e imparte Educación Especial en el Centro Específico de Astorga. Y también en esta faceta transmite pasión por lo que hace. «Nunca me he sentido más orgullosa de ambos ámbitos», asegura, lo que confirma que entre el arte y la enseñanza, Coque disfruta de su mejor momento.

Los ojos de Carmen Coque
Comentarios