miércoles. 08.02.2023
UNA REPARACIÓN INTERMINABLE

La peor pesadilla de la Catedral

La restauración de las vidrieras empezó hace 18 años y aún no se han tocado 800 metros cuadrados
CATEDRAL
MARCIANO PÉREZ

No hay obras ni se esperan. La caída de visitantes el año pasado —50.000 menos que el anterior, que cerró con 178.264— no ha supuesto un revés para los ingresos, que se han mantenido gracias a la subida del precio de las entradas en un euro. Aún así, el Cabildo no llevará a cabo más restauraciones que las vidrieras. Una empresa que comenzó en 2005, bajo el nombre El Sueño de la Luz y que, tras la retirada de los patrocinadores iniciales —Caja España y la Junta— se ha convertido en una pesadilla.

De momento, el Taller de Vidrieras, ubicado en la calle Dámaso Merino, trabaja en la reparación del vitral S-XV, situado en la nave mayor, una joya del siglo XIII. En ella aparecen san Esteban, Santiago Peregrino, Ezequiel y san Daniel. Mario González, administrador de la Catedral, recuerda que no solo se restauran las vidrieras, sino la piedra que las sostiene. La próxima prevista es la N-XV, de la misma época que la anterior. González explica que la restauración de cada vitral asciende a 250.000 euros.

La empresa Esoca, que lleva a cabo desde hace años la limpieza y preservación de las vidrieras, será la encargada de restañar las heridas de estas dos cristaleras, que no se tocan desde la magna restauración que sufrió la Catedral en el siglo XIX, cuando a punto estuvo de desplomarse y ello obligó a una rehabilitación integral del edificio. Al ritmo actual de restauración, aún quedan muchos años para concluir la recuperación de los 1.800 metros cuadrados de ‘cristales’ (737 piezas, tres rosetones de ocho metros de diámetro, 31 ventanales de doce metros de altura y 48 espacios de diverso tamaño).

El Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) se comprometió a restaurar el trascoro. Una auténtica obra maestra ‘camuflada’ en la Catedral de León. El polvo de siglos ha dejado sin lustre el blanco alabastro y los dorados policromados. El IPCE lleva cuatro años realizando pruebas y análisis previos, aplazando la intervención, para la que no hay fecha. El monumental ‘cofre’, que encierra en su interior el coro, no solo pasa desapercibido para los visitantes, más atentos a los destellos de las vidrieras, sino que apenas ha merecido la atención de especialistas. Con aspecto de monumental arco de triunfo, fue proyectado por Juan de Badajoz, ornamentado por Juan de Juni y los mejores maestros del momento, como los franceses Angers y Doncel, que ya habían colaborado en San Marcos, y concluido por Esteban Jordán y artistas de la talla de Bautista Vázquez, que ganó el concurso para realizar el Crucificado que corona el trascoro. Juan de Juni se presentó, pero se eligió la talla de Bautista Vázquez, entre otras razones, porque era de mayor tamaño.

Si no aparecen mecenas, como los que restauraron el rosetón de la fachada principal (la Fundación Cepa), la Catedral no verá nuevas restauraciones este año.

La peor pesadilla de la Catedral
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