lunes 6/12/21
Informe de los daños que sufren los retablos

La rebelión del plateresco leonés

Pelear por el Patrimonio. Los retablos platerescos del este de León, situados en una ruta que discurre por diez localidades de la España vacía, exigen una restauración inmediata. La asociación cultural Balle de Scapa le ha hecho el trabajo a la Junta y al Obispado con un detallado informe de daños. Solo falta el dinero. La Consejería de Cultura afirma que lo estudiará.
                      Retablo del XIX de la iglesia de Valdescapa. DL
Iglesia de Yugueros. RAMIRO

Tallas mutiladas, lienzos descoloridos, retablos carcomidos o techos al borde del desplome. Son los daños principales que sufren los retablos y las diez iglesias de la ruta del plateresco del este de León. La activa asociación cultural Balle de Scapa se ha encargado de elaborar un informe donde detalla, una por una, las ‘lesiones’ que padecen los templos de Vallecillo, Gordaliza del Pino, Sahagún, Joara, Celada de Cea, Valdescapa de Cea, Valdavida, Villaselán, Cistierna y Yugueros.

                      Artesonado de la iglesia de Villaselán. DL

Retablo de la iglesia de Celada de Cea. DL

La memoria de desperfectos ya está sobre la mesa del director general de Patrimonio Cultural de la Junta, Gumersindo Bueno Benito. Según fuentes de la Consejería de Cultura, el primer paso será evaluar la lista de deficiencias que presentan los retablos; y, posteriormente, llevarán a cabo consultas con los responsables de la diócesis de León. «Una vez se analicen, se les comunicarán las decisiones a adoptar», es la vaga respuesta de la Junta. Mucho más precisa es la lista de restauraciones que enumera el informe. El retablo del siglo XVI de la iglesia de los santos Justo y Pastor, en Celada de Cea, precisa una intervención ingeniosa. La parte central ha sufrido algunas pérdidas, que se han disimulado con un sagrario y la colocación de esculturas de factura moderna de los santos titulares del templo.

Daños

La mayoría de las diez iglesias de la ruta del plateresco precisan pequeñas restauraciones

El retablo de la iglesia de San Facundo y San Primitivo de Villaselán, así como su artesonado, requieren una rehabilitación. Aunque el retablo se limpió hace unos meses, gracias a un convenios entre la Diputación, el Obispado y la Junta Vecinal, han quedado pendientes dos de las tablas del ciclo de la Pasión de Cristo, así como la restauración del sagrario renacentista, que recuerda a los elaborados por los seguidores de Gaspar Becerra durante el último cuarto del siglo XVI.

                      Retablo de la iglesia de Celada de Cea. DL

Artesonado de la iglesia de Villaselán. DL

La Junta Vecinal de Joara demanda la reparación de sus retablos del siglo XVI, así como de la puerta mudéjar que da acceso a la iglesia.

La iglesia de Nuestra Señora de Arbas, en Gordaliza del Pino, reclama la restauración de un crucificado del siglo XV. Igualmente, necesita una intervención el cristo crucificado del siglo XVII de la iglesia de San Pedro Apóstol de Vallecillo.

El techo de la iglesia de San Julián y Santa Basilisa de Valdavida está completamente agrietado, hay humedades y sufre riesgo de derrumbarse; los capiteles, las vigas y las columnas necesitan ser reforzados.

El retablo de Nuestra Señora (siglo XIX) de la iglesia de San Andrés de Valdescapa se halla en pésimas condiciones, con riesgo de desplomarse. El informe propone como solución «la colocación de un cristo crucificado procedente de algún almacén de los museos de la Junta».

                      Iglesia de Cristo Rey de Cistierna. BALLE SCAPA                                          Crucificado del siglo XV de Gordaliza. BS

Retablo y puerta de la iglesia de Joara. BALLE ESCAPA

La iglesia de Yugueros es una nevera. Solicita un sistema de calefacción, porque el frío afecta a la conservación de su patrimonio. El retablo se restauró en el 2006 con 81.000 euros de fondos europeos tramitados por la Junta. El lamentable estado en que se encontraba se debía al enorme contraste de temperaturas, que oscilan entre 35 grados en verano y 15 bajo cero en invierno.

La iglesia de Cristo Rey de Cistierna pide la restauración de dos tallas del siglo XVII, que corresponden a san Blas y a un santo obispo. La capilla de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Patrocinio San José reclama la limpieza del retablo de La Pasión; y la iglesia de San Juan de Sahagún solicita la restauración del retablo por graves deterioros en la pintura y escultura.

                      Techo y columnas de la iglesia de Valdavida. DL

Techo y columnas de la iglesia de Valdavida. DL

El informe solo describe los daños, pero no incluye una tasación de los mismos. En todo caso, no se trata de grandes intervenciones. Sin embargo, aunque el presupuesto sea reducido, estos pequeños ayuntamientos no pueden asumirlo.

Dos pueblos en lista de espera

San Martín de la Cueza y Escobar de Campos han ‘llamado a la puerta’ de la ruta del plateresco, un eje que discurre desde la Cordillera Cantábrica al páramo. Las pinturas del retablo de la parroquia de San Martín de la Cueza quedaron ‘veladas’ tras un incendio. Ahora están en el Centro de Conservación de Patrimonio de la Diócesis de León. Los vecinos de esta localidad próxima a Sahagún llevaban tiempo pidiendo la recuperación de su espléndido retablo del siglo XVI, que se encuentra en un lamentable estado de conservación. La rehabilitación integral del altar, compuesto por doce lienzos, lo sufragan a medias el Obispado y la Junta Vecinal.

                      Retablo de San Juan de Sahagún. ACACIO

Retablo del XIX de la iglesia de Valdescapa. DL

El artista conocido como Maestro de los Santos Juanes, activo en la diócesis de León entre 1525 y 1550 y deudor del estilo de Juan de Flandes y del Maestro de Astorga, es el autor de las seis tablas del retablo de la parroquia de San Clemente en Escobar de Campos. Se trata de uno de los retablos laterales de esta iglesia, cuya torre, desde hace años en situación precaria, podría caerse y destruir el templo. El año pasado se rehabilitó uno de los lienzos, que no pudo reincorporarse al retablo por la delicada situación de esta estructura. En 1750, Mateo Lasso, párroco de Escobar, encarga al escultor de Sahagún Gaspar Guerra «un retablo nuevo con las tablas del viejo». Siglos después el historiador Gómez Moreno calificó la obra de Guerra de «churrigueresca». Sin embargo, afirmó que las pinturas son «interesantísimas» y «con resabios flamencos». Unas tablas donde está representada la vida del tercer papa, san Clemente.

La escuela de Trianos

La concentración de retablos platerescos en esta zona de la provincia leonesa se debe a la importante escuela que fue el monasterio de Santa María de Trianos en materia de pintores, escultores y entalladores, desde donde irradió el esplendor del Renacimiento a toda la comarca, como los círculos formados por Juan de Flandes, Berruguete y Andrés de Melgar, conocido como el Maestro de Támara.

La idea de la ruta de los retablos partió de Siro Sanz, Ramón de Poza, Jesús Revilla y Javier Lagartos hace dos años, a través de la Asociación Cultural Balle de Scapa. Un proyecto que ha dado esperanza a una zona de la provincia devastada por la despoblación, donde los pocos vecinos que resisten han visto un último rayo de luz con esta iniciativa turística.

La Diputación y la Junta respaldan la ruta del plateresco y la han incluido en sus campañas de promoción turística. Prueba de ello es que en la Guía para descubrir la belleza, un librito que se reparte a los visitantes de Las Edades del Hombre, no solo aparecen las dos sedes de Sahagún que albergan la exposición Lux —La Peregrina y San Tirso—, sino también los tesoros que encierran estas iglesias del este de León con sus singulares retablos.

La rebelión del plateresco leonés
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