lunes 10/5/21
Fútbol | Copa del Rey

El Barcelona se adueña de la Copa

Messi, con un doblete, lidera el triunfo culé en una final en la que los rojiblancos aguantaron 60 minutos para venirse abajo con el primer gol encajado (0-4)
Muniain recibe recibe el trofeo de consolación de Felipe VI. MUÑOZ

El Barcelona goleó por 0-4 al Athletic Club en la final de la Copa del Rey en el Estadio La Cartuja, donde ganó con solvencia y brillantez su trigésimo primer título copero en un encuentro que dominó en todo momento y en el que pasó por encima de un rival inofensivo y que no tuvo su día.

El conjunto de Koeman, que conquista el primer título de su etapa como técnico culé, ya dejó clara su neta superioridad desde la primera mitad, aunque no tuvo acierto en las ocasiones de gol que generó, todo lo contrario que en la segunda, en la que trasladó al marcador su supremacía y buen juego con un gol de Antoine Griezmann, otro del neerlandés Frenkie de Jong y un doblete de Leo Messi en doce minutos, desde el 60 hasta el 72.

En un duelo clásico del torneo, al que los catalanes llegaban con 30 títulos y los vizcaínos con 23 en la segunda final entre ambos de este curso en La Cartuja tras la Supercopa ganada por el Athletic (2-3 en la prórroga) el 17 de enero, los ‘reyes de copas’ recuperaron a hombres clave como Piqué para el Barça y Muniain para el equipo vasco.

Koeman sacó un once azulgrana con Piqué, que se perdió el clásico contra el Madrid pero ya recuperado de su problema en una rodilla, en una zaga de 3 con Mingueza y Lenglet, en detrimento de Araújo; el neerlandés De Jong, Sergi Busquets y Pedri en el medio; y Leo Messi y Griezmann arriba, al dejar al galo Dembélé en el banquillo. En el Athletic, Marcelino García recuperó a Muniain, que estaba tocado, para su esquema ofensivo junto a Raúl García e Williams, con Dani García y Unai López en la medular y sin Yuri, con problemas físicos, en una defensa en la que le sustituyó Balenziaga, junto con De Marcos, Yerai e Íñigo Martínez.

Messi intenta superar la defensa del rojiblanco Yeray. MUÑOZ

Esta nueva ‘fiesta’ del fútbol llegó, además, sólo dos semanas después de la final de Copa aplazada de la pasada campaña y también en el mismo escenario, donde el Athletic sufrió la decepción de perder en ese histórico derbi vasco contra la Real Sociedad (1-0). La final arrancó con un absoluto dominio de los culés por su facilidad para plantarse ante el área rival y con los rojiblancos muy incómodos e incapaces de forzar errores y robar balones para armar rápidos ataques a la contra.

Por el contrario, el Barcelona, mucho más incisivo desde el inicio con un fútbol de toque, pero profundo, y con las ideas claras, merodeó con asiduidad cerca del marco defendido por Unai Simón. Pese a ello, el equipo de Koeman no estuvo certero en el remate, como en un tiro a la base del poste derecho de De Jong a los 5 minutos, tras una conexión con Messi, ni en un intento del astro argentino en el ecuador de este periodo, después de varias combinaciones dentro del área, que detuvo sin apuros Unai Simón.

El cuadro bilbaíno, agobiado por el control casi abrumador del juego por parte de su rival, quiso desperezarse y en un lanzamiento de falta dio su primer y único aviso en la primera mitad, pero el remate con la punta de la bota de Íñigo Martínez salió fuera por poco, en tanto que el Barça siguió a lo suyo, moviendo el balón y buscando vías para superar a la exigida zaga vasca. Los barcelonistas mantuvieron su dominio, si bien les faltó hallar el último pase o el remate oportuno para acrecentar su peligro.

En la reanudación, Marcelino buscó soluciones. Muniain, desaparecido en la primera mitad quizás por no estar físicamente a tope, dejó su sitio a Lekue, que se situó de lateral derecho para que De Marcos adelantara su posición y Berenguer se cambiara de banda hasta que poco después le sustituyó Mikel Vesga para reforzar la medular. El guión, sin embargo, no varió un ápice. El Barcelona continuó mandando y gozó de hasta tres ocasiones claras en los diez primeros minutos que no se convirtieron en gol por la actuación milagrosa de Unai Simón. Aún así, el conjunto azulgrana, inmensamente superior, siguió apretando y al final abrió la ‘lata’ a la hora de juego con el 0-1 de Griezmann, que le cruzó con la zurda el balón a Simón en un centro medio desde la derecha de De Jong, lo que fue un mazazo para un Athletic que ya no se recuperó. A los tres minutos, el neerlandés marcó el segundo al cabecear en el área chica un centro de Jordi Alba y, cinco minutos después, combinó muy bien con Messi para que el argentino batiera de nuevo a Simón.

En pleno desconcierto del Athletic, y a pesar de que Marcelino intentó la reacción con un triple cambio al entrar Unai Núñez, Yuri y Villalibre por Yeray, Unai López y Williams, éste muy desasistido en todo el choque, Messi firmó el 0-4 de un certero disparo en una nueva asistencia de su ‘socio’ Alba, pese a que Simón llegó a tocar el balón. Los azulgranas controlaron sin problemas el resto de una final en la que dominaron por completo a un Athletic disminuido, muy tocado y que encajó un quinto gol, obra de un activo Griezmann a cuatro de la conclusión, aunque fue anulado por fuera de juego tras intervenir el VAR y ello libró al cuadro vasco de llevarse una ‘manita’.

El Barcelona se adueña de la Copa
Comentarios