domingo. 05.02.2023

Tras años de no verse las caras en la Copa del Rey, competición que menospreciaron durante más de una década y en la que protagonizaron ridículos históricos -Novelda, en el caso azulgrana o el ‘Alcorconazo’, en el merengue, entre otros ejemplos-, Madrid y Barça se enfrentan (21.00 horas/Canal Plus) por tercera edición consecutiva en la competición del ko, mal llamada así desde que volvió el doble partido a todas las eliminatorias para favorecer a los dos grandes.

De los clásicos de esta nueva ‘era copera’, en el inmediato hay una diferencia fundamental. Los anteriores los afrontó el Madrid, y el madridismo, más unidos que nunca alrededor de la figura de Mourinho, que utilizó toda su sabiduría, la deportiva y la maquiávelica, en contra de su enemigo.

El Madrid, sin opciones en el campeonato de la regularidad, necesita más la victoria que el Barça, eso es evidente. Y sobre todo ‘Mou’, que sufre un plebiscito en cada partido de Chamartín.

En ese contexto hay que situar el último conflicto, con Iker como protagonista indirecto. La periodista Sara Carbonero, su mediática pareja sentimental, habló de la actualidad del club con el mismo punto de vista de muchos otros compañeros de profesión. Nada nuevo en sus palabras.

Como ni la Federación ni el Madrid han sabido poner freno a Mourinho, ayer no se le pudo preguntar por este asunto ni por ninguno pues no apareció en la sala de prensa en la previa de una semifinal de Copa.

Ya ni siquiera comparece su segundo, Aitor Karanka. Salió Benzema para proclamar la unión del grupo en torno a su guía. Su titularidad no está asegurada desde que reapareció Higuaín. Pero la gran duda reside en la portería, donde hay que ver si Mourinho tiene sentimientos o no. Si juega Adán, sus argumentos empleados para sentar a Casillas hace unos días tendrán algún valor. Si el titular es el recién llegado Diego López, con más experiencia, dejará marcado deportivamente de por vida a Adán.

Bajas importantes

Hay que recordar que además de Iker son baja Pepe, Sergio Ramos, Coentrao y Di María, entre lesiones y sanciones.

El Barça también mantiene la duda de la portería, pero más de puertas afuera. Al contrario que Guardiola, que antes de los partidos de Copa afirmaba que jugarían «Pinto y diez más», Roura prefirió no asegurarlo. Pero el vestuario, ni Valdés, dudan de la titularidad de Pinto porque lleva cinco años de guardián de la portería en la Copa.

El único borrón en la actualidad azulgrana es que Tito Vilanova prosigue el tratamiento de su enfermedad en Nueva York, desde donde se comunica con Jordi Roura de forma constante. El resto son todo sonrisas. Antes del último entrenamiento se recibió con aplausos a Xavi, por su renovación hasta 2016, y Villa, padre de su tercer hijo.

Tranquilidad blanca
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