martes 22.10.2019
El informe señala que «una parte de la población no nacionalista es objeto de exclusión social»

El Consejo de Europa denuncia la xenofobia del nacionalismo vasco

La comisión contra el racismo aboga también por mejorar la situación de la comunidad gitana
La Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia (Ecri), un organismo del Consejo de Europa integrado por miembros independientes, hizo público ayer un nuevo informe sobre España en el que expresa su «inquietud» por el «nacionalismo agresivo» existente en el País Vasco y por «la dimensión xenófoba y étnica» de los atentados de ETA. Además, el estudio, presentado en Bruselas, manifiesta «inquietud» por el informe del comisario de Derechos Humanos del Consejo de Europa, Álvaro Gil Robles, según el cual en escuelas del País Vasco «el uso de los medios de transmisión de la cultura y del conocimiento basado en una concepción legítima de posiciones nacionalistas, pero desafortunadamente involucrando la opción de exclusión y agresión contra aquellos que no son nacionalistas, roza a veces la incitación a posiciones racistas o xenófobas». La Ecri ha constatado, durante su trabajo de campo desarrollado hasta diciembre del 2002, que en el País Vasco «una parte importante de la población no nacionalista es objeto de exclusión social, amenazas y violencia, que en algunos casos se cobran víctimas mortales». Por ello, expresa su «preocupación en particular por la dimensión xenófoba y étnica de los actos violentos cometidos por la organización terrorista ETA». Además, llama la atención a las autoridades españolas sobre la existencia de organizaciones extremistas que actúan por Internet, en partidos fútbol y en el mercado de la música, «cuyos miembros han sido responsables de actos racistas violentos». Colectivo gitano El informe, sin embargo, se dedica mayoritariamente a la situación del colectivo gitano y de la población inmigrante en nuestro país y, en este sentido, recomienda al Gobierno que mejore la aplicación de la legislación en materia penal, civil y administrativa contra el racismo y la discriminación racial ya que considera que «pese a los esfuerzos desplegados, los problemas de racismo y xenofobia persisten». Aconseja asimismo a las autoridades españolas que se mejore la situación de la comunidad gitana «a través de una estrategia formulada y aplicada en estrecha colaboración con las comunidades afectadas». Además, propone que se garantice «que los derechos humanos, incluido el principio de no discriminación, se respetan ampliamente, aplicando al mismo tiempo la política y la legislación en materia de inmigración en toda España». En la visita de los miembros de la Comisión a España para la realización del informe, apreciaron que «España ha adoptado una serie de medidas para combatir el racismo y la intolerancia, incluidas disposiciones penales en el ámbito de la lucha contra el racismo y la discriminación racial, e iniciativas encaminadas a ayudar a los niños en riesgo de exclusión social», especialmente gitanos e inmigrantes. Aplicacion inadecuada?de la ley Sin embargo, considera que, pese a estos esfuerzos, «los problemas de racismo y xenofobia persisten y afectan particularmente a gitanos y ciudadanos no comunitarios. Esta situación ­-interpreta el Ecri en su informe- parece deberse en parte a una aplicación inadecuada en la legislación en vigor para compartir estos fenómenos y a la utilización extendida en el debate público de argumentos e imágenes que crean un clima negativo en torno a la inmigración y los inmigrantes». Además, censura que «la aplicación de ciertos aspectos de la política de inmigración en España y de otras leyes pertinentes en algunas partes de su territorio, particularmente en las Islas Canarias, Ceuta y Melilla, es motivo de preocupación».

El Consejo de Europa denuncia la xenofobia del nacionalismo vasco