martes 28/9/21

El Ejecutivo avisa a Aragonès de que poner fechas al referéndum «no es el camino»

La Moncloa sacó la primera tarjeta amarilla a Pere Aragonès antes incluso de que se reúna la mesa de diálogo. La portavoz gubernamental advirtió ayer de que «hablar de la independencia en un horizonte de 2030, no es el camino del diálogo». Y es que las palabras del presidente de la Generalitat sobre esa fecha como plazo máximo para un referéndum de autodeterminación sorprendieron y molestaron al Gobierno de Pedro Sánchez.

Los prolegómenos de la mesa del diálogo empiezan a difuminar la sensación de que hay sintonía entre la Moncloa y el Palau de la Generalitat. La ministra Isabel Rodríguez respondió sin medias tintas a Aragonès que poner un calendario previo no es la mejor forma de encarar la reunión.

No facilita «el reencuentro» y «no es la forma que queremos transitar en las relaciones con Cataluña», señaló la portavoz. El Gobierno, añadió, tiene «toda» la disposición para el diálogo pero no va a comulgar con ruedas de molino soberanistas antes siquiera de sentarse en torno a la mesa.

La referencia al calendario no solo sentó mal en el Ejecutivo de Sánchez, tampoco fue bien recibida por las fuerzas independentistas.

Desde Junts ven la fecha «tardía» porque esperar nueve años para votar la segregación de España supone esperar «demasiado». Se quejaron además de que Aragonès haya ido por libre porque ese asunto no se ha abordado en las conversaciones con Esquerra. El PDeCAT también protestó porque lo sustantivo es «llegar a acuerdos y no ponerse fechas limitatorias».

El Govern, que celebró ayer su primera reunión tras las vacaciones de verano, evitó polemizar sobre los plazos dados por Aragonès pero sí presionó sobre la agenda de la reunión con la Moncloa. La presencia de la autodeterminación y la amnistía entre los asuntos a debatir es «innegociable», puntualizó la portavoz.

El Ejecutivo avisa a Aragonès de que poner fechas al referéndum «no es el camino»
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