sábado 17/4/21

Irene Montero acusa a su colega Robles de «blanquear el acoso» a su familia

La ministra de Igualdad cree que la titular de Defensa rebaja la gravedad de lo que sucede
La ministra Irene Montero durante su intervención en un curso sobre la Agenda 2030. EMILIO NARANJO

La ministra de Igualdad, Irene Montero, acusó ayer a su compañera de Gabinete, la titular de Defensa, Margarita Robles, de «blanquear el acoso» que está sufriendo su familia en los últimos cinco meses -principalmente con protestas frente a su domicilio-. Este nuevo roce entre los dos socios del Gobierno se produce un día después de que Robles manifestara su condena «por todos los escraches» pero asegurando que no compartía la opinión de que se tratase de «jarabe democrático» como lo había calificado en 2013 el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

Para la número dos de Unidas Podemos la situación que vive su familia no es un escrache, sino un «hostigamiento por motivos políticos», dijo parafraseando al ministro de Transporte, José Luis Abalos, que lo había definido así días antes.

«El escrache está reconocido incluso por la propia justicia española como una forma legítima de protesta», replicó Montero en una entrevista emitida en RNE, que considera que estos actos de protesta, que provocaron el lunes pasado la interrupción de sus vacaciones en Asturias, tienen como único objetivo «sacar del Gobierno a Unidas Podemos».

«A nosotros no nos van a distraer de nuestra tarea», subrayó.

Montero cree que estos ataques están orquestados «por la extrema derecha con la idea de que todo vale».

«Creo que eso es algo que es un problema político de nuestro país y los demócratas van a reaccionar frente a esto», añadió. Eso sí, ha reconocido que cualquier persona que esté dedicada en lo público «está expuesta a la crítica, aunque sea desagradable», si bien ha rechazado el hostigamiento que se está realizando contra los suyos porque considera que «se excede de esa crítica desagradable».

Sin embargo, ni la escolta del vicepresidente del Gobierno ni la de la ministra de Igualdad ni ellos remitieron ningún atestado a la Fiscalía para investigar las presuntas amenazas y/o acoso sufrido por la pareja durante su estancia vacacional con sus tres hijos en Asturias, según aseguraron fuentes del Ministerio Público.

Iglesias ya había expuesto el martes en su cuenta de Twitter su versión de los hechos y tildó de «grave» lo que están haciendo con su familia «la extrema derecha» y exclamó que «no hay derecho a que sus hijos tengan que sufrir las consecuencias y las tareas políticas de sus padres», aunque señaló que «el victimismo» no va con él, pues hay millares de niños en situaciones «mucho más vulnerables». En ese contexto, Iglesias se refirió a la tarea de los escoltas y les agradeció que cumplieran su labor «con la mayor profesionalidad y el mejor trato humano».

INCOMODIDAD EN PODEMOS

En la dirección del partido hay incomodidad ante lo que consideran una «actitud pasiva» de la Fiscalía frente al «acoso» que sufren Montero, Iglesias y sus hijos en su domicilio, frente al cual se producen convocatorias diarias. El líder de Podemos ya presentó el pasado 29 de julio una querella contra el ultraderechista Miguel Angel Frontera, a quien considera el organizador de las protestas y al que acusó de manifestarse a diario desde el pasado 15 de mayo frente a su casa.

La ministra de Defensa sde mosró esta semana crítica con «cualquier tipo de escrache» y ha asegurado que no puede compartir «la opinión de algunos que dicen que son jarabe democrático cuando se hacen a unos y que no están bien cuando se hacen a otros», recordando unas palabras de Pablo Iglesias en 2013.

Preguntada el martes por los medios de comunicación en Salamanca, donde ha visitado las instalaciones del Ejército de Tierra, ante la interrupción de las vacaciones del vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y la ministra de Igualdad, Irene Montero, Robles ha asegurado que los escraches «son malos, los hagan quien los hagan».

Sin citar a Iglesias, la ministra ha señalado que no comparte la opinión de «algunos» que dicen que son «jarabe democrático cuando se hacen a unos» y que cuando se hacen a otros «no están bien». En 2013, Iglesias justificó en un canal de televisión los escraches contra las «élites» porque eran «jarabe democrático».

«En una sociedad democrática hay que ser respetuosos, tolerantes y recordar que hay un ámbito para mostrar la crítica. Por ello, rechazo y condeno los escraches en cualquier momento y en cualquier caso», ha señalado.

Irene Montero acusa a su colega Robles de «blanquear el acoso» a su familia