jueves 19/5/22

El futuro judicial de Luis Medina se complica por momentos. Según han revelado fuentes judiciales, el magistrado Adolfo Carretero, instructor del pelotazo de la venta de material sanitario al Ayuntamiento de Madrid en la pandemia, sopesa ya imputar al aristócrata un nuevo delito, el de «frustración de la ejecución» (antiguo alzamiento de bienes), después de descubrir que el comisionista sólo tiene en sus cuentas en España 247,26 euros.

La sospecha del titular del Juzgado de Instrucción 47 de Madrid es que en los últimos días el hijo de Naty Abascal podría haber vaciado sus activos para esquivar el embargo. El juez lo ordenó el pasado viernes tras aceptar la querella de Anticorrupción, en la causa en la que se investiga el presunto cobro de hasta 5 millones de euros en comisiones por la compra de material sanitario para la ciudad de Madrid durante la primera ola de la covid en la primavera de 2020. Medina habría tenido desde el miércoles 6 abril, cuando la Fiscalía hizo pública su querella, hasta este lunes 11, cuando se hicieron efectivos los embargos, para dejar sus cuentas en mínimos. No obstante, en el juzgado no se descarta que hubiera comenzado esa maniobra de ocultación en marzo, cuando se conocieron las primeras informaciones de que Anticorrupción tenía en su punto de mira los negocios del hermano del duque de Feria a cuenta de la covid.

De confirmarse que Luis Medina ha expoliado sus cuentas para evitar al embargo sumaría ese delito de «frustración de la ejecución» a las imputaciones ya formalizadas por estafa agravada, blanqueo de capitales y falsedad documental. Este supuesto alzamiento podría conllevarle cuatro años adicionales de prisión, ya que sería en su forma más grave al superar con creces la cantidad ocultada los 50.000 euros.

Según Anticorrupción, las transferencias recibidas por Luis Medina como comisionista en ese negocio bajo sospecha serían de un dólar por mascarilla (un millón de dólares en total, unos 915.000 euros al cambio). De acuerdo con la querella de la Fiscalía, Medina invirtió ese dinero, entre otras cosas, en la compra de un velero Eagle 44, llamado ‘Feria’ y por el que pagó 325.515 euros, y en dos bonos bancarios por valor de 400.000 euros. Pero el juez revela que esos bonos ya no están en su poder y que el saldo de todas cuentas en España —todas en el Deutsche Bank— apenas alcanza los 247 euros.

El martes, en el auto en el que admitía la personación del Ayuntamiento que dirige José Luis Martínez-Almeida, el magistrado Carretero ya insistía en la «gravedad» de los hechos investigados al tener lugar «en el momento más álgido de la pandemia» cuando el coronavirus se cobraba «miles de fallecimientos diarios».

La compañía Leno, utilizada por Medina y su socio, se hizo al final con los tres mayores contratos de toda la pandemia firmados por la funeraria de Marid: 6,23 millones de euros por la compra de mascarillas, 4,62 millones por los guantes y 3,93 por los test rápidos.

El juez solo halla 247 euros en las cuentas de Luis Medina