sábado 5/12/20

El PSOE evitará que Pablo Iglesias aclare la financiación de su partido

La ministra Margarita Robles recuerda al vicepresidente segundo que la «transparencia es buena»
El PSOE blinda a su socio de Gobierno y evitará que aclare la presunta financiación ilegal de Podemos. GUILLÉN
El PSOE blinda a su socio de Gobierno y evitará que aclare la presunta financiación ilegal de Podemos. GUILLÉN

El debate de hoy en la Diputación Permanente del Congreso servirá de anticipo de las tensiones políticas que marcarán el inicio del curso. La oposición ha puesto ya el foco en lo que considera un factor de desgaste para el Gobierno de coalición que preside Pedro Sánchez, la investigación judicial de las cuentas de Podemos, y exige la comparecencia urgente de Pablo Iglesias tanto en el pleno de la Cámara baja como en comisión.

Esa petición de explicaciones, que rechaza el partido del vicepresidente segundo del Ejecutivo, obligará a los grupos parlamentarios, incluido al PSOE, a tomar posiciones. Fuentes socialistas confirmaron ayer, en todo caso, que se opondrán a la iniciativa de PP y Ciudadanos, lo que dificulta, al menos, que salga adelante. Lo que hoy se someterá a votación es la solicitud de que Iglesias «dé cuenta de las informaciones relativas a la financiación irregular de Podemos y la reciente imputación tanto del partido como de altos cargos del mismo». Los populares, sin embargo, pretenden promover, y ya han registrado su iniciativa, una comisión de investigación, que tendría una duración inicial de seis meses, sobre este mismo extremo.

Es la primera medida adoptada por el nuevo equipo directivo del PP en la Cámara baja tras la destitución de Cayetana Álvarez de Toledo —que no acudirá a la Diputación Permanente— y el nombramiento de Cuca Gamarra. Un movimiento en torno a Iglesias con el que, sin embargo, se busca presionar al jefe del Ejecutivo. «Si Sánchez y el PSOE deciden vetar esta comisión de investigación —advirtió ayer en Onda Cero la portavoz de los populares en el Congreso—, lo que estarán haciendo es, al final, ratificar que la corrupción está dentro de su Gobierno». Todos los mensajes de la formación conservadora dejaron entrever un mismo fin: que el presidente del Gobierno se «retrate».

«No puede estar mirando para otro lado ante las acusaciones de corrupción de Podemos, y decimos claramente que si Sánchez no hace que Iglesias dé la cara, desgraciadamente tendrá que acabar dando esas explicaciones el propio presidente», insistió en el argumento el portavoz del PP en el Senado, Javier Maroto.

Talón de Aquiles

Hace tiempo que voces del PP toman nota de las divergencias en el Gobierno de coalición sobre asuntos, a veces nucleares, como la negociación presupuestaria o la Monarquía, y auguran dificultades a la alianza para superar los reveses de la legislatura.

En este escenario, ven como un elemento de profunda «incomodidad» para el PSOE las causas judiciales de Podemos. Fuentes populares daban, aun así, también por sentado que los socialistas intentarán tumbar la solicitud de comparecencia de Iglesias.

La postura de Podemos no admite interpretaciones. El secretario de Organización, Alberto Rodríguez, habló de «bulos» y «mentiras» sobre las finanzas de su partido, responsabilizó al titular del Juzgado de Instrucción Número 42 de Madrid de hacer «un roto mediático» a la formación y dio por sentado que «se trata» de que los suyos no estén en el Gobierno. Así que no a la comparecencia de Iglesias en cualquiera de los formatos. «Estamos dispuestos a que se abra una comisión de investigación sobre la existencia de cloacas y sobre la financiación de los partidos (...), pero para todos», zanjó en Telecinco.

Mientras, la parte socialista del Ejecutivo se vio en la tesitura de pronunciarse. La vicepresidenta Carmen Calvo abogó por «distinguir los espacios de Gobierno y los espacios de partido». «Y, en este sentido —añadió—, el Gobierno está a la disposición del Parlamento».

La titular de Defensa, Margarita Robles, que aseguró no entrar en lo que debe hacer su socio, sí dijo en la Cadena Ser que, a su juicio, la transparencia es «buena» y el control del Congreso, «positivo». Irene Montero, la ministra de Igualdad, de Unidas Podemos, se limitó a responder que lo que tenga que decir a su compañera, se lo trasladará «en privado». También dejó claro que la comisión que reclaman tanto los populares como Ciudadanos lo tiene «difícil» para prosperar.

«No sé si el Partido Popular va a conseguir los apoyos necesarios para que esa comisión se pueda llevar a término, pero nosotros estamos siempre disponibles (...) Nosotros estamos siempre a disposición de los medios de comunicación, de la ciudadanía y de lo que el poder legislativo decida», subrayó Montero.

El PSOE evitará que Pablo Iglesias aclare la financiación de su partido